UPyD en Castilla y León rechaza la nueva propuesta de copago de fármacos de dispensación hospitalaria

La formación magenta considera este hecho como "una muestra más de improvisación y el afán recaudatorio del Gobierno central".

Unión Progreso y Democracia en Castilla y León considera inapropiada la nueva propuesta de copago farmacéutico de dispensación hospitalaria aprobada por el Gobierno central, ya que "no tiene en cuenta el tipo de patología y el estado del enfermo, ni hace frente a la necesidad de personal ni el desarrollo de los sistemas informáticos adecuados para ponerlo en marcha".

 

Tal como se publicó en el Boletín Oficial del Estado el 19 de septiembre de 2013, se establece la obligación de cobro de determinados fármacos – entre ellos, algunos dirigidos al tratamiento de enfermos crónicos – con un copago máximo del 10% del precio del envase, con un tope de 4,2 euros por medicamento.

 

La formación magenta considera este hecho como "una muestra más de la improvisación y el afán recaudatorio del Gobierno central, ya que se podrían aplicar otras opciones que afectaran a la racionalización de la administración del Estado o la mejora de la eficacia en la gestión de la sanidad sin tocar el bolsillo de los pacientes".

 

Esta medida, además, "no supondrá un ahorro significativo y tampoco evitará el consumo excesivo e inútil de fármacos", explican desde UPyD, "ya que el abuso y la acumulación de medicamentos no se da en la mayoría de los pacientes crónicos".

 

El coordinador territorial en funciones, Rafael Delgado, considera esta medida “contraproducente”, ya que, por una parte, “el efecto recaudatorio será mínimo y habrá que añadir los costes de gestión a las arcas públicas”; y por otra, “estas medidas penalizan a los pacientes con enfermedades graves y crónicas (oncológicas, neurológicas y reumatológicas discapacitantes) que necesitan esos tratamientos”.

 

Delgado también señala que este nuevo copago implica “volver a la solución fácil” y no aborda seriamente sistemas de ahorro a través “de una racionalización de las estructuras administrativas de Castilla y León o simplemente una mejor gestión de la sanidad pública”. El coordinador territorial en funciones recuerda que en esta región ya existen ‘los cinco céntimos sanitarios’ y afirma que “este agravio comparativo a los castellanoleoneses podría solucionarse devolviendo la competencia de Sanidad al Estado central”.