UPA y COAG proponen un Plan de Empleo Forestal y potenciar la ganadería extensiva para mejorar el estado de los montes

La Alianza por la Unidad del Campo considera que es ahora en invierno cuando prevenir es rentable, puesto que en verano apagar incendios y reforestar la superficie quemada supone un ingente desembolso económico de las arcas públicas
La Alianza por la Unidad del Campo de UPA y COAG de Ávila propone que sea ahora en invierno, cuando la Diputación Provincial y la propia Junta de Castilla y León valore la posibilidad de aprobar en estas fechas un Plan de Empleo Forestal paralelamente a potenciar la ganadería extensiva para mejorar el estado de nuestros montes.

Según la Alianza, el Plan de Empleo Forestal que debería ponerse en marcha en estos meses invernales permitiría contratar a desempleados rurales para labores de protección ambiental y lucha contra el fuego que afecta en verano, y por lo tanto en defensa del inmenso patrimonio medioambiental que tiene esta provincia, a través de trabajos vinculados con la silvicultura.

"Estamos ante una propuesta valiente en la que se deberían involucrar de una vez por todas las administraciones públicas a fin de que ese dispositivo de seguridad permitiese la salvaguarda de nuestra masa boscosa y medioambiental, y paralelamente sirviese para dar un respiro laboral a distintas familias rurales que pasan por momentos de dificultad económica".

En el actual momento de crisis y ante una de las tasas de desempleo más altas de nuestra historia, desde UPA y COAG de Ávila consideran que con este Plan el ahorro económico de las arcas públicas sería enorme si tenemos en cuenta los elevadísimos costes que generan las tareas de extinción de incendios y la posterior inversión en reforestar la superficie quemada.

Expertos en la materia apuntan que el coste de cada hectárea reforestada por incendios asciende a 2.500 euros, por lo que solo en esta partida la inversión que se ha tenido que hacer por el último gran incendio de la provincia que tuvo lugar en Gredos en el año 2009 con 3.400 hectáreas calcinadas de pino resinero, ha sido de 6,2 millones de euros.

"El coste económico se incrementa aún más si tenemos en cuenta por un lado los trabajos de mantenimiento en años sucesivos a la repoblación así como los ingentes dispositivos que se ponen en marcha cada vez que se produce un incendio, y que resultan muy costosos económicamente hablando".

Apagar el fuego de una hectárea de monte puede ascender hasta los 3.000 euros. Además están las repercusiones medioambientales que redundan en el bienestar a todos los niveles, dado que el proceso de recuperación de montes, una vez calcinados, es muy lento y en algunos casos puede durar decenas de años. UPA y COAG recuerdan que la situación actual se produce debido a la dejadez de las Administraciones competentes, puesto que las políticas agrarias han fomentado el abandono de la actividad agraria, y por tanto la desaparición de agricultores y ganaderos de los núcleos rurales, han eliminado mecanismos eficaces y baratos para la prevención de incendios.

 Por eso, el segundo pilar de actuaciones sería fomentar la actividad ganadera extensiva, ya que la continua desaparición de explotaciones está destruyendo el sotobosque y los montes limpios, aspectos esenciales para prevenir futuros incendios.

Por este motivo, La Alianza por la Unidad del Campo propone que este Plan de Empleo Forestal se complemente con el apoyo específico a la actividad ganadera extensiva dentro de una política adecuada dirigida a la prevención de incendios. En este sentido, UPA y COAG apuntan que sobre los incendios hay que hablar cuando no queman, y por lo tanto hay que trabajar en prevención, por lo que nos ponemos a la entera disposición de las Administraciones para hacer propuestas que mejoren el estado de nuestros montes y entre todos los protejamos frente a esa lacra que sufrimos todos los veranos.