UPA-COAG denuncia problemas por la falta de personal en las Secciones Agrarias Comarcales

La Alianza UPA-COAG de Ávila ha denunciado la situación que sufren los agricultores y ganaderos de la zona de Barco de Ávila y Piedrahíta porque las secciones agrarias comarcales (SAC) de ambas localidades  padecen continuos problemas y trabas relacionadas con la gestión y tramitación de papeleo.

Desde este sindicato agrario señalan que la falta de personal está provocando que se esté amontonando trabajo en las oficinas, lo que provoca contínuos inconvenientes a los profesionales del sector.

 

Manifiestan que "es tal el desbarajuste en algunos casos que el horario en el que los agricultores y ganaderos deben desplazarse a las SAC es muy reducido, y en todo caso en unos tramos de hora que son muy perjudiciales para su actividad cotidiana" de manera que incluso en ocasiones los funcionarios de las SAC se ven obligados a desplazarse a la unidad veterinaria de Navarredonda de Gredos para realizar determinadas gestiones.

 

La Alianza UPA-COAG define esta situación como "de descomunal desorganización y de auténtico barullo propiciado únicamente por la propia Administración regional y del que son ajenos los propios funcionarios".

 

"Caos, desconcierto, desorden y confusión" son algunos de los calificativos que los profesionales del sector utilizan para definir la situación que padecen cada vez que se desplazan a alguna oficina comarcal en esta zona de la provincia dependiente de la delegación territorial de la Junta de Castilla y León en Ávila.

 

Esta organización alerta sobre esta situación a apenas quince días del inicio de la tramitación de las ayudas PAC correspondientes a la campaña del 2016, incidiendo en que las oficinas de estas dos Secciones Agrarias Comarcales presentan en algunos momentos del día colas de varias personas y la mayor parte de los ganaderos que acuden lo hacen para presentar altas y bajas, obtener las guías para la venta de animales y otras gestiones para tener sus explotaciones en regla.

 

Estas gestiones en determinados casos se alargan durante mucho tiempo cuando se trata de trámites burocráticos que en circunstancias normales apenas deberían ocupar unos minutos, apuntan.