Unicaja se lava las manos sobre el arbitraje del FROB y aprieta a los preferentistas

Braulio Medel presidente de Unicaja Banco en rueda de prensa

La entidad malagueña anuncia que se desmarca del arbitraje y que no asumirá cantidad alguna para compensar a los afectados. No acepta la injerencia del fondo de reestructuración en el proceso para quedarse con Ceiss.

El Consejo de Administración de Unicaja dio ayer una insospechada vuelta de tuerca en su estrategia para resolver la absorvición de banco Ceiss, lo que era Caja Duero-España. Y cuando todo el mundo esperaba una notificación de la CNMV para concretar la oferta o incluso alguna pequeña concesión, la caja malagueña se ha desmarcado con una nota en la que aprieta el acelerador y se coloca en una posición de fuerza frente al FROB.

 

El consejo de Braulio Medel dio a conocer en la tarde del lunes una nota en la que puntualizaba algunos aspectos de su oferta de adquisición sobre los títulos de Ceiss, presentada el pasado día 5 de octubre. El resultado es que la entidad se desmarca por completo del arbitraje planteado por el FROB a finales de octubre, y sobre el que ya había puesto pegas, y advierte que no asumirá responsabilidad alguna y que su aplicación no afectará al canje. A las claras: los preferentistas que accedan al canje lo harán en las condiciones de Unicaja, es decir, renunciando a cualquier acción legal futura para recuperar el dinero perdido.

 

La decisión del consejo de Medel no deja de ser sorprendente por su contundencia. A finales de octubre, el FROB planteó para los afectados por las preferentes de Ceiss un arbitraje similar al que se usó en Nova Caixa Galicia. En él se ofrecía la valoración de un experto independiente para determinar si los contratos de los minoritas, los inversores particulares, habían sido firmados bajo engaño. Unicaja apuntó entonces que la oferta para canjear los bonos de Ceiss que han obtenido los preferentistas seguía en pie, pero que el que aceptara el canje asumía no ir a los juzgados. Nada dijo de una posible indeminización que, en el caso de detectar el arbitraje malas prácticas, podría haber correspondido.

 

Este lapsus ha quedado resuelto con la última puntualización de Unicaja. En la nota enviada, el consejo hace constar que "en ningún caso, podrán quedar afectadas las declaraciones de aceptación que se emitan en el marco de la presente oferta por el resultado de dicho mecanismo de revisión". En concreto, esto significa que Unicaja no acepta someterse al arbitraje y se lava las manos sobre sus posibles consecuencias: no acepta ni responsabilidades, ni valoración ni la posibilidad de tener que asumir pago de cantidad alguna si el arbitraje es favorable a los afectados.

 

Además de este sorprendente portazo al FROB, Unicaja incluye en su última notificación una modificación de detalle que amplía la responsabilidad del fondo en la operación. En su día, la caja malagueña estableció que solo absorvería Ceiss si acudián al canje el 75% de los títulos en manos de los preferentistas, los bonos convertibles que la extinta caja les endosó a los afectados en una primera quita. Pues bien, ahora puntualiza y se conforma con el 75% de las acciones, dejando fuera de la suma de títulos a los bonos convertibles entregados a los preferentistas.

 

Esta maniobra le permite alejarse un poco más del peligro que supone tener que contar con que una mayoría de preferentistas acepte el canje. Dispuestas como están las plataformas a ir a los juzgados a por todas, esto hacía peligrar la operación. Y ahora es un compromiso menos para Unicaja... y unos más para el FROB, que se comprometió a acudir a la ampliación de capital de 1.400 millones de euros necesaria para la fusión aportando lo que faltara si los preferentistas, como parece, no acudían al canje y suscribían una parte importante.

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