Unicaja pone a trabajar en Caja Duero-España a un consejo de perfil técnico, con experiencia y cercano a Medel

Braulio Medel presidente de Unicaja Banco en rueda de prensa

Unicaja acapara ocho de los doce puestos con personas de su confianza y coloca a partes iguales catedráticos y miembros del staff de la entidad malagueña. Es el consejo más técnico que ha tenido nunca la caja castellana que recupera para su directiva la experiencia en finanzas.

Unicaja ha elegido un consejo con alta cualificación, experiencia en banca y un perfil totalmente afín a su presidente, Braulio Medel, para ponerse manos a la obra en Caja Duero-España una vez que la histórica caja castellana está ya bajo su control. Un consejo que aúna a partes iguales catedráticos y cargos de la caja malagueña y con el que sus nuevos dueños quieren empezar a sacar partido a la posición de privilegio de Ceiss en Castilla y León.

 

Así se podría resumir la configuración del nuevo consejo de administración del banco que gestiona todos los activos de Caja Duero-España, una entidad ahora bajo el control de Unicaja que no ha perdido la ocasión de 'profesionalizar' su consejo de administración. El exceso de cargos sin cualificación ni conocimientos profesionales en materia económica fue una de las grandes rémoras que han llevado a las cajas a un proceso radical de concentración, también en el caso de Caja Duero-España. Sin embargo, la entidad castellana no había disfrutado hasta ahora de un consejo tan netamente técnico.

 

Tras la fundación de Ceiss, el banco que asumía todo el negocio de la caja castellana, la nueva entidad bajo la que operaría heredó su consejo de administración en el que ya había presencia de consejeros cualificados. Las sucesivas leyes sobre las cajas, que impedían el exceso de representantes políticos y de la administración, primero, y la simultaneidad de cargos en los bancos de las cajas y en las fundaciones que asumieron obra social, despejaron bastante el panorama, pero el largo proceso de fusión de Caja Duero y Caja España y, después, la creación de Ceiss y la larguísima integración en Unicaja no permitieron contar con un equipo estable.

 

Unicaja ha acabado de un plumazo con esta situación y lo ha hecho aplicando la fórmula que lleva tiempo implementando, en parte, por mandato legal: reducir el número de sillones en el consejo, acentuar el perfil profesional de sus miembros y tener al menos cinco consejeros independientes. Estos son los pasos que ha dado en su propio consejo, que ha pasado en unos meses de 14 a ocho integrantes, y que le han llevado a incorporar consejeros de perfil técnico. En Ceiss, de momento, ha pasado de un consejo de mínimos con cinco miembros a estos doce, pero la situación es bien diferente a la de Unicaja, una entidad que sí puede reducir estructuras porque está estabilizada. Tras años de parón, en Ceiss hay mucha faena por delante.

 

En el caso de los elegidos para Ceiss, el cambio de rumbo empieza por el nuevo presidente, Manuel Azuaga, consejero delegado y vicepresidente de Unicaja y con una amplia trayectoria en banca. Y sigue con la nueva consejera delegada de Ceiss, María Luisa Lombardero, directamente fichada de Banca March (está en el comité de dirección de Banca March, como directora general y encargada de las labores de planificación), pero antes fue directora general adjunta de Caja El Monte y subdirectora general de Banesto, además de ejercer cargos de responsabilidad en BBVA.

 

En la elección de consejeros el criterio ha sido también el mismo: técnicos y expertos independientes. Los nuevos consejeros serán José Manuel Domínguez Martínez, director de la División de Secretaría Técnica de Unicaja Banco y catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga; María Zulima Magdalena Fernández Rodríguez, catedrática de Organización de Empresas de la Universidad Carlos III de Madrid; Antonio López López, consejero de Unicaja Banco; Manuel Muela Martín-Buitrago, licenciado en Ciencias Políticas, Económicas y Derecho, con amplia trayectoria en el sector financiero; Petra Mateos-Aparicio Morales, consejera de Unicaja Banco y catedrática de Economía Financiera de la UNED; Ángel Rodríguez de Gracia, director adjunto de Banca de Inversión de Unicaja Banco.

 

A los que hay que unir José Ignacio Sánchez Macías, profesor titular de Economía Aplicada de la Universidad de Salamanca; Alejandro Menéndez Moreno, catedrático de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de Valladolid y Pablo Pérez Robla, ingeniero superior informático. Estos tres son, junto con Evaristo del Canto, los supervivientes del último consejo de administración de Ceiss, del que se cae el único miembro sin este perfil de experto, Miguel Ángel Álvarez, vinculado a UGT y el Monte de Piedad.

 

De este modo, queda configurado un consejo con tres miembros directamente vinculados al organigrama de Unicaja como consejeros, más el propio Azuaga y Antonio López, consejero delegado y consejero, respectivamente, que forman parte de la directiva en la entidad malagueña y que deben ser los hombres de referencia de Medel en la nueva andadura de Ceiss. Y junto a ellos, los expertos, que dejan la relación de poder en un 8/4 a favor de la caja andaluza con respecto a los miembros vinculados a Castilla y León.

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