Unicaja echa el 'anzuelo' a los preferentistas con una oferta del 75% en metálico

La entidad malagueña da un giro a la fusión con Ceiss y promete devolver gran parte de la inversión a los que sean rechazados en el arbitraje del FROB. Medel intenta salvar la operación, en peligro por el rechazo de los ahorradores atrapados en las preferentes.

Unicaja ha dado un giro radical que puede ser definitivo para rematar, de una vez por toda, el proceso de fusión con Ceiss. La entidad malagueña ha dado a conocer una oferta totalmente nueva dirigida a los titulares de preferentes y encaminada a conseguir que los minoristas acepten el canje que se les ofrece y desbloqueen la fusión con la extinta Caja Duero-España. Un anuncio que llega cuando parecía que la operación iba a ser un fracaso y que, después de tres años, empujaría directamente a la caja castellano y leonesa a la nacionalización.

 

La entidad andaluza ha comunicado a la Comisión del Mercado de Valores un cambio en los términos de la oferta que ha lanzado para los minoristas propietarios de los bonos que Ceiss entregó a los titulares de preferentes. La modificación de la oferta incide precisamente en solucionar algunas de las pegas que las plataformas que defienden a los preferentistas habían planteado al proceso y podría ser la llave para desbloquear un proceso que apuntaba al desastre.

 

Según los términos que ha dado a conocer en un documento presentado ante la CNMV, Unicaja está dispuesta a entregar una compensación en metálico a los minoritas que tienen en su poder los bonos que Ceiss les entregó a cargo de las preferentes que, de manera fraudulenta en muchos casos, comercializó a partir de 2009. Según el documento, la caja malagueña entregaría una cantidad en metálico del 75% del valor de los bonos que recibieron los preferentistas, pero la oferta tiene algo de letra pequeña. En primer lugar, está dirigida solo a los llamados minoristas, ahorradores privados que cayeron en las preferentes; y en segundo, de esa valoración del 75% habría que restar el valor de los bonos de Unicaja que reciban en el canje y los intereses ya percibidos. El límite de la compensación en metálico es de 200.000 euros, suficientemente alto para que entren todos los titulares minoristas.

 

Para poder acogerse a estas condiciones es necesario haber acudido al mecanismo de arbitraje del FROB y haber sido rechazado. Esto suponía, en primer lugar, aceptar el canje en las condiciones anteriores, que marcaba un intercambio de un bono de Unicaja por cada siete de Ceiss. En la práctica, algunos ahorradores perderían hasta el 90% de lo que vieron atrapado en preferentes. Sin embargo, la perspectiva de recuperar en metálico hasta el 75% en las condiciones ya citadas puede suponer un acicate para aceptar el arbitraje y, por ende, el canje. 

 

Con esta esperanza, Unicaja ha ampliado hasta el día 20 de enero el plazo para aceptar la operación. Puede ser tiempo suficiente para que muchos minoritas acudan al arbitraje y, con el diagnóstico negativo del FROB, puedan apuntarse a los nuevos términos de la oferta que hace la entidad malagueña. Hay que recordar, no obstante, que los preferentistas ya han asumido entre un 20 y un 60% de quita en el primer cambio, el de preferentes por bonos Ceiss, y ahora se les ofrece efectivo por tres cuartas partes de eso; la oferta no es la panacea, pero es mejor de lo que había. Ahora habrá que ver si es suficiente para que una mayoría acepte y desbloquee la operación. Por eso, la clave sigue siendo aceptar los términos del canje, condición indispensable para beneficiarse de las nuevas condiciones.

 

Detrás de esta medida está la voluntad de sacar adelante la fusión. La negativa de los minoristas titulares de preferentes ha puesto en serios aprietos la operación. La entidad tiene el plácet del 90% de los mayoristas, inversores institucionales y profesionales, pero no es suficiente. Según fuentes externas, menos del 10% habían acudido al canje en las condiciones que había ofertado hasta ahora Unicaja, con lo que era totalmente imposible que saliera adelante la fusión, porque la entidad que preside Braulio Medel se había fijado como mínimo que acudieran el 75%. Además, el FROB había dado marcha atrás en su oferta de poner lo que faltara de los 1.250 millones de euros que había que conseguir, con lo que Unicaja se ha visto entre la espada y la pared.