Unicaja consigue el plácet del 85% de los mayoristas y amplía el plazo para el canje a los preferentistas

Braulio Médel, presidente de Unicaja-Ceiss

La caja malagueña comunica a la CNMV la ampliación del plazo que finalizaba este viernes para intentar llegar al 75% de los preferentistas particulares. Y ha conseguido ya casi el 90% del capital de los inversores institucionales, que controlan un tercio de Ceiss.

Unicaja ha comunicado este lunes a la CNMV que amplía el plazo para que los preferentistas acudan a la oferta de canje que la entidad malagueña ha lanzado para hacerse con el control de banco Ceiss, la extinta Caja Duero-España. En un hecho relevante publicado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores la caja que dirige Braulio Medel ha dado a conocer que ha conseguido que un alto porcentaje de los inversores mayoristas que tienen acciones de Ceiss ha aceptado ya el canje que se les propone y que amplía el plazo para intentar conseguir el otro objetivo que se ha fijado, que es que los particulares que controlan los bonos por los que Ceiss les cambió las participaciones preferentes también acudan al canje y despejen el camino de la fusión.

 

Tal y como estaba previsto, Unicaja ampliará el plazo para intentar alcanzar a un alto porcentaje de los titulares de las acciones y bonos de Ceiss. El objetivo es hacerse con el control de la extinta caja castellano y leonesa a base de asumir buena parte de su capital, ahora dividido entre los titulares de acciones y los de bonos. La primera parte la tiene casi conseguida porque, como lleva días anunciándose, un alto porcentaje de los inversores mayoristas ha acudido al canje.

 

Según la nota publicada por Unicaja, los propietarios del 86,72% de las acciones en que se divide el capital de Ceiss habrían acudido al canje. Se trata de inversores mayoristas, instituciones y profesionales fundamentalmente, que han recibido un mejor trato en la fusión. De hecho, sus preferentes y subordinadas fueron cambiadas en su día por acciones y no por bonos contingentes, que es lo que se ha entregado a los preferentistas minoritarios, los particulares. Con acciones en la mano, es más fácil el canje por títulos de Unicaja que, además, tienen buena valoración y que podrán convertir en liquidez de manera inmediata. Esto permitirá a los mayoristas recuperar parte de su inversión y asumir el resto como el riesgo de la operación. Y a Unicaja, controlar un capital que supone el 30% del valor de Ceiss.

 

Mucho peor es el caso de los minoritarios y el rechazo de los preferentistas es el principal obstáculo que debe vencer la operación porque los particulares tienen, en bonos contingentes, el otro 70% de la entidad. Desde el principio, el rechazo a las condiciones del canje ha sido frontal porque los ahorradores ya han asumido quitas de hasta el 71% y aceptar las condiciones del cambio que ofrece Unicaja les llevará a pérdidas de hasta el 90% de las cantidades que pusieron en origen. Esto es algo a lo que se resisten y por eso las plataformas de afectados, Adicae y OCU, entre otras, recomiendan no acudir ni al arbitraje ni al canje y llevar cada caso a los juzgados.

 

Unicaja necesita que los preferentistas acudan al canje, pero tampoco es perentorio. Con los mayoristas convencidos, entra en juego el acuerdo con el FROB, que se comprometió con Braulio Medel a asumir la parte de la recapitalización que no se consiguera, aportando lo necesario de los 1.250 millones de euros que se calcula debe conseguir Unicaja. Si esto es así, y contando con que ya tiene más de 300 millones de los inversores mayoristas, la operación podría cerrarse sin problemas; de hecho, Unicaja ya se desmarcó del objetivo del 75% de preferentes que fijó en principio para su oferta.