Una testigo contradice la coartada de Basterra y los agentes inciden en comportamientos extraños de los padres

Imágenes grabadas por una cámara

El juez "llama al orden" al padre de Asunta por sus continuos "gestos de desaprobación" y actitud airada en la sesión. 

 

El testimonio sereno y firme de una joven que afirma, sin género de dudas, que vio a Alfonso Basterra en compañía de su hija Asunta por una calle del centro de Santiago en la tarde que desapareció se perfila por el momento como la mayor oposición a la versión ofrecida por el padre, que mantiene que permaneció en su domicilio toda la tarde del día en que murió la menor.

 

La testigo, antigua compañera de Asunta en su clase de francés, ha comparecido este lunes en la quinta sesión del juicio por la muerte de la niña, donde testigos y policías han apuntado datos sobre el comportamiento extraño de los padres y en la que Alfonso Basterra ha sufrido una llamada al orden por su comportamiento.

 

Aunque la actitud del acusado de la muerte de Asunta ha sido, al igual que en jornadas anteriores, altiva y arrogante durante toda la sesión, ha sido especialmente patente en el momento en el que uno de los agentes que participaron en las primeras horas de la investigación contaba que, según su punto de vista, el cuerpo de la niña no era visible en la pista forestal al menos que se iluminase con luz artificial.

 

Su actitud en este punto ha llevado al presidente del tribunal, Jorge Cid Carballo, a "llamarlo al orden" por primera vez, recordándole al padre de la víctima que no va a "permitir" que esté "haciendo gestos de desaprobación durante todo el juicio".

 

La madre de Asunta, que ha acudido al igual que Basterra una jornada más de riguroso negro al juicio, ha permanecido toda la sesión con gesto afectado y ha llorado en numerosas ocasiones.

 

UNA TESTIGO LO SITÚA EN LA CALLE 

 

El principal testimonio que este lunes ha ido en contra de la versión de los padres ha sido el de una antigua compañera de clase de Asunta, que ha afirmado ante el jurado estar "segura" de que vio a Basterra en compañía de la niña en Santiago la tarde en la que murió la menor, en la que el acusado mantiene que se quedó en casa.

 

"Estoy segura de que eran ellos", ha apuntado en referencia a Alfonso y Asunta la joven, que tardó tres meses en dar esta información a la Policía en un primer momento porque creyó que no tenía relevancia y, una vez que conoció la versión del padre, por consejo de su madre, que intentaba "no meter" a su hija en el caso.

 

La testigo ha sido muy clara en afirmar sin género de dudas que eran Asunta y su padre las personas con las que se cruzó el día 21, entre las 17,00 y las 19,00 horas, en la intersección entre General Pardiñas y República del Salvador. El momento concreto lo fija un ticket de compra de unas zapatillas deportivas que adquirió junto con su novio inmediatamente antes de encontrárselos y que marca las 18.21 horas.

 

La abogada de Alfonso Basterra, Belén Hospido, ha incidido en el hecho de que la cámara de una gasolinera en la salida de Santiago grabó precisamente a Rosario Porto, supuestamente en compañía de Asunta, a esa misma hora. Así, ha puesto en duda que la niña pudiese haber viajado este trayecto en esos minutos. No obstante, la joven no ha precisado si la hora que refleja el ticket era la real y ha indicado que el encuentro se produjo entre las 17.00 y las 19.00 horas.

 

Esta versión iría en contra de lo declarado por Alfonso Basterra y apoyaría la tesis de los investigadores, que consideran que Rosario Porto recogió precisamente a ambos en la calle en ese momento para dirigirse a su vivienda de Montouto.

 

COMPORTAMIENTOS EXTRAÑOS

 

A mayores, varios de los testigos que han declarado este lunes han apuntado a comportamientos extraños de los padres en los días en los que se produjo la muerte de la niña.

 

Así, el agente de la Policía Nacional de la Comisaría de Santiago que recogió la denuncia de la desaparición de Asunta el 21 de septiembre de 2013 puesta por sus padres adoptivos se extrañó de que Alfonso Basterra augurase que la niña de 12 años "iba a aparecer muerta" cuando habían transcurrido apenas en torno a tres horas desde que se habían personado en dependencias policiales. Además, el acusado le dijo que "lo único que él quería es que no hubiese sido agredida sexualmente".

 

Varios agentes han incidido también en el hecho de que, al desplazarse esa noche al piso del padre, observaron que no había nada dispuesto para cenar ni comida preparada, a pesar de que Basterra dijo que cuando salió a poner la denuncia esperaba a su hija y a su exmujer para cenar.

 

En cuanto a Rosario Porto, los agentes han explicado que, antes de ser detenida, la madre de Asunta no dijo en ningún momento que la niña había ido con ella a Teo y que la había dejado en la calle, aún cuando varios agentes le recordaron lo importante que era "no obviar ningún detalle" para resolver el caso.

 

Por el contrario, la acusada defendió en todo momento antes de ser detenida que Asunta se había quedado en casa a las 19,00 horas haciendo los deberes e incluso mostró en la habitación los libros escolares de la niña "colocados en forma de abanico" para evidenciar que era así como estudiaba.

 

Un vecino de la casa que Rosario Porto tiene en Montouto, y en la que los investigadores creen que se produjo la muerte de la menor, ha recordado que el día de los hechos le advirtió a la madre de Asunta de que "pusiese las luces" cuando la vio salir de la vivienda cerca de las 21,00 horas, dado que, ha recordado, circulaba con ellas apagadas. El testigo ha descrito como "muy agobiada" y sin "ganas de hablar" a la mujer ese día.

 

VISIBILIDAD DEL CUERPO

 

Uno de los puntos discordantes de esta sesión ha sido la visibiilidad del cuerpo de Asunta en la pista forestal en la que fue localizada. Así, un vecino del lugar ha narrado que pasó ese día hasta en tres ocasiones entre las 23,00 horas y la medianoche por la pista sin ver el cuerpo y ha sostenido que no se encontraba allí. Por el contrario, dos agentes han asegurado que era "imposible" ver el cuerpo en la zona sin luz artificial, dado que, aunque había luna llena, estaba a la sombra de un árbol.

 

Esta circunstancia estaría relacionada con la versión esgrimida por las defensas de los padres, ya que apuntan a que el cuerpo pudo haber sido dejado en la pista entre la medianoche y la hora en la que se localizó, pasadas las 1,00 horas, momentos en los que los padres estaban acompañados por la Policía.

 

CUERDA

 

En esta sesión los agentes también han hablado de la cuerda hallada cerca del cuerpo de Asunta y sobre el trozo encontrado en una papelera de la vivienda de Teo, que eran en apariencia, color y forma, iguales. Uno de los guardias civiles ha apuntado en particular el brillo que tenía la cuerda en ambos casos, así como su tonalidad.

 

Los agentes han contradicho finalmente la versión de Alfonso Basterra sobre su ordenador portátil, dado que han explicado que, si bien en la primera inspección no se buscó, durante el registro policial "no estaba" en el lugar en el que se encontró meses después.