Una organización está detrás del transporte de 1.000 kilos de cocaína a El Prat

La Fiscalía ha constatado en la Audiencia de Barcelona que los acusados de transportar casi 1.000 kilogramos de cocaína desde Argentina hasta el Aeropuerto de Barcelona-El Prat formaban parte de una organización jerarquizada y que, por lo tanto, tenían constancia del carácter delictivo del hecho que estaban cometiendo.


BARCELONA, 5 (EUROPA PRESS)



El Ministerio Público lo ha justificado en las conclusiones del juicio que empezó el martes y ha recordado que por encima de los acusados sigue habiendo unas personas a quien "no les haría mucha gracia perder la droga", por lo que ha sentenciado que en el vuelo todo debía estar controlado al milímetro, también entre los acusados.

Para el fiscal, además, tiene trascendencia el hecho de que meses antes Gustavo Adolfo J.N. y Eduardo Antonio J.N. también hubieran realizado varios viajes a España, ya que ha argumentado que éstos se hicieron como "patrón para analizar la ruta".

Según la defensa de los dos hermanos, "no hay indicios" para probar que Gustavo Adolfo J.N. y Eduardo Antonio J.N. formasen parte de una organización, y ha criticado no se hayan buscado los verdaderos responsables, pues ha compartido con el fiscal el hecho de que exista una organización detrás.

La defensa ha pedido la nulidad del proceso por procedimientos irregulares en el registro y fondeo de la aeronave, así como por falta de pruebas, por lo que según ellos debe prevalecer la presunción de inocencia.

Mediante un vídeo, la defensa ha criticado que la extracción de la cocaína del interior del sofá cama y de los armarios se hiciera "fuera del amparo legal", ya que afirman que cuando llegó el agente con el perro que supuestamente detectó la cocaína, ya estaba todo levantado.

Respecto al acusado Matías M., el Ministerio Público ha mantenido la pena inicial por, según ha dicho, entender que debía tener conocimiento del plan: "Se puede pensar que es un hombre con mala suerte, que estaba donde no tenía que estar, pero cuando se juega con 100 millones de euros las casualidades no existen".

Su abogado ha pedido una sentencia absolutoria al defender que estaba ejerciendo una tarea profesional y que no tenía porque tener relación con los otros dos acusados, y ha esgrimido que "las casualidades sí existen".

Además, ha recordado que diversos testigos de la Guardia Civil afirmaron que Matías M. era el único que parecía no entender qué estaba pasando, mientras que los dos hermanos se habían mostrado "peculiarmente nerviosos".

El Ministerio Público, pues ha mantenido la petición de 13 años de prisión y una multa de 140 millones de euros para cada uno de los tres acusados, mientras que la defensa se ha manifestado por la absolución de los supuestos culpables por falta de pruebas.