Una nueva reliquia de San Juan Pablo II en Ávila

La Diócesis de Ávila cuenta ya con una segunda reliquia de San Juan Pablo II. Se trata de un trozo de tela con su sangre, de apenas un centímetro de alto por otro de ancho, rodeada por lo que simbolizan ser los pétalos de una flor, y con una cartela alrededor donde puede leerse: “Ex Sanguine Sancti Joannis Pauli II Papae”.

Se trata de una donación realizada por quien fuera el secretario personal durante más de cuarenta años de Juan Pablo II, el ahora Cardenal Stanislaw Dziwisz, y venida desde Cracovia, ciudad natal de la que fue también Pastor el Papa polaco. Fue el Obispo de Ávila, Monseñor Jesús García Burillo, quien solicitó al Cardenal Dziwisz la posibilidad de que nos concediese la gracia de poder contar con una reliquia ante el encargo de una imagen del ya Santo Juan Pablo II, y que ésta pudiese ser colocada a sus pies.

 

Atendiendo a esta petición, el Cardenal envió dicha reliquia, que llegó a la diócesis a principios del mes de junio, y que ya ha sido colocada en el relicario que hay bajo los pies de la escultura del Santo, ubicado en la Iglesia episcopal de San Ignacio.

 

Así, pues, esta reliquia de Juan Pablo II se suma a la que desde 2012 se venera en la Catedral de Ávila, que recibimos justo después de su beatificación, y que llegó desde Roma traída y donada por el Postulador de su Causa de Canonización, Monseñor Slawomir Oder.

 

Desde el Obispado señalan que ambas reliquias "hablan de la capacidad de amor y sacrificio de San Juan Pablo II por el mundo y por la Iglesia". El Obispo de Ávila hacía alusión a esta cita de Juan Pablo II: “El sufrimiento, más que cualquier otra cosa, es el que abre el camino a la gracia que transforma las almas. El sufrimiento, más que todo lo demás, hace presente en la historia de la humanidad la fuerza de la redención. A medida que el hombre añade su cruz a la Cruz de Cristo, descubre el sentido más profundo de su sufrimiento y lo transforma en fuerza creativa. Juntos salvan el mundo”.