Un Papa más joven, convencido y que sorprenda, apuestas de los expertos para el Cónclave

El presidente de la Fundación San Pablo CEU y de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), Carlos Romero Caramelo, ha señalado que sería "razonable" que el nuevo Papa fuera más joven, mientras que el profesor de la Facultad de Derecho Canónico de la Universidad de Navarra, Javier Otaduy, pide un Papa, ante todo, "convencido" de su fe, y la catedrática de Derecho Eclesiástico del Estado de la Universidad Complutense, María Roca, afirma que se dejará "sorprender" en el Cónclave

Concretamente, Romero Caramelo, ha señalado, en declaraciones a Europa Press, que entre las cualidades "razonables" del nuevo Pontífice podría estar que fuese más joven, pero ha afirmado que, destaque por las cualidades que destaque, tanto si es un gran comunicador, como si es un intelectual o un Papa viajero, "seguro que gusta".

 

   En cualquier caso, se ha mostrado convencido de que el candidato que va a salir es "el del Espíritu Santo" que es "el que deposita el voto de los cardenales" pues, según ha explicado, aunque la gente tiende a humanizar todo, esta no será una votación como las del Congreso de los Diputados.

 

   Por su parte, el profesor de la Facultad de Derecho Canónico de la Universidad de Navarra, Javier Otaduy, ha señalado que siempre se dice "lo difícil que lo tiene el siguiente" cuando un Papa destaca, pero confía en que "estará a la altura" para afrontar el "reto inmenso" que se le plantea sobre todo "en un mundo que en estos momentos no cree o cree muy poquito"

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   Atendiendo a las cualidades que debería tener el futuro Pontífice, ha pedido, más allá de un gran comunicador, pues, según ha indicado, cada uno comunica a su manera, "un Papa convencido" de su fe.

 

   En la misma línea, la catedrática María Roca, ha señalado que el nuevo Romano Pontífice será el que elija el Espíritu Santo que "ha dado abundantes sorpresas manifiestas en la elección de los dos últimos Papas".

 

   Así, ha recordado que, con la elección de Juan Pablo II llegó la sorpresa de un Papa polaco, y con Benedicto XVI, la de un Papa más mayor e intelectual que sucedía a otro que comenzó joven, era deportista y viajero. "Me dejo sorprender", ha sugerido.