Un mexicano, un francés y un español

El novillero Leo Valdez. Imágenes de Frederico Gorka de Sousa

La lluvia respeto la novillada de ayer en el coso abulense, y aunque amenazó toda la tarde al final no hizo acto de presencia. Los asistentes a la segunda novillada del mes de junio, antesala de la gran fiesta taurina del próximo quince disfrutamos con los pases y las banderillas del mexicano Leo Valadez, el francés Louis Husson realizó unos pases de calidad aunque no sé lució al entrar a matar, y por último, el español Fernando Plaza que no tuvo su mejor tarde

Que conste que lo del título no es un chiste, sino que los novilleros que acudieron ayer a la plaza de toros de Ávila tenían esas nacionalidades. Lo del orden tampoco está elegido por el éxito que tuvieron en sus faenas con los novillos que les tocaron en suerte de la ganadería del Niño de la Capea (San Mateo y San Pelayo).

 

El primero de los astados “Bolillero” pasó sin pena ni gloria por la plaza. Lo único que llamo la atención del respetable fueron los revolcones que dio a Fernando Plaza. Era un novillo flojo sin pegada, aunque al final Louis Husson consiguió llevarse una oreja.

 

“Veleto” fue subiendo el tono de la novillada aunque todavía no conseguía centrar a la gente del público ni a los novilleros. En esta ocasión le correspondía matarlo a Fernando Plaza, que puso todo su empeño pero que no remato bien su astado.

 

Además, uno de los miembros de su cuadrilla fue increpado debido a las veces que tuvo que picarle para rematarlo.

 

Fue en el tercero cuando tanto el público como Leo Valadez, natural de Aguascalientes (México), comenzamos a disfrutar de la cita. “Platillo” volvió a dar a Fernando Plaza, cayéndose encima de él y haciéndole algo de daño.

 

El primer par de banderillas fue colocado muy atrás y bajo, el segundo fue más centrado; para terminar con un tercer parte bastante bueno.

 

Valadez se arriesgo y le dio varios pases de rodillas al novillo. El chico se maneja muy bien con la muleta y la capa, además es el único de los tres que se atrevió a poner banderillas. Al final se llevó la ovación del público y dos orejas.

 

El cuarto le tocó en suerte a Louis Husson, un toro que se centraba poco, levantando mucho las patas delanteras y cabeceando. Hubo un momento tenso porque el primer banderillero fue cogido por el novillo.

 

Los dos siguientes pares de banderillas fueron muy bien puesto, el tercero de ellos con tanta fuerza que se partió una de las banderillas.

 

Dicen que no hay quinto malo, pero la gente comenzó con risas al ver el nombre del novillo “Zapatero”, el más pequeño de todas las reses que salieron ayer a la plaza.

 

Le correspondió en suerte a Fernando Plaza que no pudo sacar mucho del mismo y que tuvo que ser también pinchado para rematarlo. No consiguiendo ningún trofeo, una pena porque le había prestado el traje y prometieron regalárselo si cortaba dos orejas.

 

Y terminamos la novillada con “Caracol” que salió con mucha fuerza. En este caso fue el propio Valadez el que puso los tres pares de banderillas, una de ellas saliendo desde la barrera y que despertaron la ovación del respetable.

 

Pero al final no pudo ser, porque aunque dio una estocada perfecta, centrada y con mucha fuerza, el novillo tuvo que ser picado tres veces para conseguir rematarle. Lo que le valió una oreja

 

Según fuentes de la empresa Pornaturales, dirigida por César Jiménez y Manuel Castañar, “la respuesta es bonita y positiva, con un buen resultado artístico para la fiesta. Nuestra carta de presentación será el día 15, no es la gran apuesta sino el camino y trayectoria que queremos desarrollar en la plaza de Ávila. Además durante el fin de semana hemos podido ver buenos novillos y chicos con ganas de ser figuras del toreo”.