Un lesionado medular consigue mover las manos gracias a un chip cerebral

Investigadores del Wexner Medical Center de la Universidad de Ohio y el centro Battelle, ambos en Estados Unidos, han desarrollado un novedoso dispositivo que ha permitido por primera vez que un paciente con parálisis en sus extremidades superiores tras una lesión medular pueda mover las manos y los dedos.

El sistema, conocido como 'Neurobridge', hace las veces de médula espinal y permite reconectar el cerebro directamente con los músculos para que el paciente pueda controlar directamente los movimientos de los miembros que se encuentran paralizados.

 

De momento se ha probado con éxito en Ian Burkhart, un paciente tetrapléjico de 23 años que hace cuatro años sufrió un accidente mientras buceaba, y que ahora forma parte de un ensayo clínico en el que se prevén que participen cinco pacientes durante seis meses, a fin de lograr su autorización por parte de la Agencia Americana del Medicamento (FDA, en sus siglas en inglés).

 

"Es muy similar a un 'bypass' coronario, pero en lugar de evitar la sangre, en realidad estamos pasando por alto señales eléctricas", ha explicado Chad Bouton, líder de la investigación por parte de Battelle.

 

La tecnología combina algoritmos que permiten aprender y decodificar la actividad cerebral del usuario y la estimulación muscular en alta definición gracias a una manga artificial que recubre el brazo, para luego reproducir de nuevo los impulsos neuronales del cerebro y transmitirlos a través de nuevas señales directamente hacia la extremidad paralizada. Se trata de establecer una especie de puente que sortea la lesión medular, de ahí su nombre (bridge significa puente en inglés).

 

"Desde un principio despertó mi interés porque me gusta la ciencia (...) Además, puedo quedarme sentado y quejarme, pero eso no me va a ayudar", ha relatado el paciente, que celebra que la ciencia esté avanzando tan rápido ya que así podrán beneficiarse más pacientes.

 

La tecnología ha visto la luz tras un largo periodo de fabricación, ya que los investigadores han tardado casi una década en desarrollar los algoritmos, el 'software' y la manga estimuladora.

 

El paciente se sometió el pasado mes de abril a una intervención quirúrgica para que se le implantara un pequeño 'chip' en la región cerebral que controla el brazo y los movimientos de la mano, para interpretar las señales neuronales y enviarlas a un ordenador, que luego las recodifica y las envía a la manga encargada de estimuular la extremidad y lograr los movimientos deseados. Esto permite que en apenas una décima de segundo los pensamientos de Burkhart se traduzcan en movimientos.

 

El objetivo de los investigadores es que esta herramienta pueda ayudar en el futuro a los pacientes afectados por diferentes lesiones cerebrales y medulares, como los que han sufrido un ictus o un traumatismo craneoencefálico.

 

"He estado haciendo rehabilitación durante muchos años y éste es un tremendo paso adelante para mejorar la vida de estas personas", ha explicado Jerry Mysiw, del departamento de Medicina Física y Rehabilitación de Ohio.