Un excargo del Banco de España apuesta por un fondo de inversión para NCG

Critica las "disputas internas" entre ciudades gallegas y dice que los gestores actuaron "a su antojo" sin ser controlados


SANTIAGO DE COMPOSTELA, 2 (EUROPA PRESS)

El que fue subdirector general del Banco de España Víctor Moro ha asegurado que la fusión de las cajas gallegas "era el único camino" para mantener un sector financiero gallego, con sede en Galicia y "al servicio" de los sectores productivos y de la economía, pero llegado a la actual tesitura y tras el anuncio del FROB ha manifestado que "ojalá encuentre un apoyo importante de un fondo de inversión y pueda seguir adelante".

En todo caso, y en su intervención en la comisión de investigación de las cajas, Moro ha sido rotundo al declarar que "no" existe en la actualidad una entidad gallega.

"No, rotundamente, no queda ninguna entidad gallega, porque (NCG) está condicionada por el FROB, que no tiene nada" de vinculación con Galicia, ha manifestado en respuesta al diputado socialista Juan Carlos González Santín.

Víctor Moro apostó por un fondo de inversión de tener que venderse la entidad nacionalizada, "siempre y cuando tenga contacto y relación" con la gente actual del banco, ya que no se sabe si van a seguir los actuales gestores y personal o no. En el caso de una venta a otra entidad como el BBVA (que citó explícitamente), avisó de que eso significa que "se acabó la caja".

Recordó que "propugnó" la fusión de las cajas gallegas --Caixa Galicia y Caixanova-- frente a un SIP, con el que "nada quedaría ya" de esas entidades. Sobre la situación de las entidades crediticias, afirmó que "estaban las dos" en la misma, ninguna mejor o peor que la otra para continuar en separado, y "no había más solución que ir a la fusión".

"Yo pretendía, y sigo pretendiendo desde mi situación de simple gallego, que se consolidase una institución gallega, mientras otros consideraban su acomodo personal en un SIP, en donde la caja quedaría diluida, pero su posición personal asegurada", ha manifestado el ponente, quien ha defendido que la Xunta actuó para que la fusión fuese posible.

"POSIBILIDAD DE ESPERANZA".

Con todo, Moro considera que "hay una posibilidad de esperanza", aunque es cierto, dijo, que no se sabe lo que va a ocurrir. Con posterioridad, y a la pregunta de si era inevitable perder la entidad, ha expresado que "inevitable no hay nada", pero que "la situación se está complicando más y poniendo más difícil". "Vamos a ver como se producen las cosas", ha apostillado.

Para este experto, si se "pierde una institución gallega y con ella todos los recursos y su importancia en el mercado", las consecuencias las tendrán la pequeña empresa, el agro, la pesca y otros sectores como estos que son "vitales" para la economía gallega.

Además, ha destacado que Novagalicia "apetece" en el mercado porque sigue manteniendo una cuota muy elevada de negocio en un territorio como Galicia, en el que tiene una implantación por toda la geografía. "Algo tiene", ha señalado en consonancia con otros expertos que ya han pasado por esta comisión, y al respecto de lo que ha dicho que es "mérito del pueblo gallego, y del pequeño ahorrador".

Sobre la conversión en banco público, ha manifestado un "apoyo con reparos" expresando que tampoco "dice que no". Pero ha señalado que "no dejar de ser una quimera" en la actual situación y ha advertido de que no se "atisba" ningún cambio que haga factible esa propuesta, respaldada por el BNG.

"SE ACEPTÓ DE RODILLAS EL CRITERIO DEL BANCO DE ESPAÑA".

Víctor Moro, y en referencia a las conversaciones de Caixa Galicia y Caixanova en el proceso de fusión, ha considerado que "no hubo tal negociación, sino por el contrario, la aceptación de rodillas del criterio del Banco de España", cuya filosofía pasaba por la reducción del mayor número de cajas de ahorro, promoviendo una "bancarización general".

A este respecto, y en respuesta a preguntas formuladas por los grupos, ha señalado que el Banco de España tuvo "un participación importante en la bancarización" y recorte de entidades, pero "siguiendo la política del Gobierno" de que "sobraban entidades y personal". En este sentido, ha criticado la "localización enorme" del sistema financiero en Madrid.

Este experto ya retirado de la banca afirmó que las auditorías "muy mal" en el caso de la fusión, pero señaló que éstas sólo evaluaron la viabilidad, no dijeron que se hiciesen o no.

Sobre la gestión, ha asegurado que, en el caso gallego, "sus directores generales (y presidente) fueron dueños y señores y gobernaron a su antojo, acordaban las políticas de gestión y las inversiones". "Apoyaron a quienes quisieron y sin órganos de control", así como de una manera "dictatorial", remarcó, para observar que "las comisiones de control no controlaban y las de riesgo, no actuaban".

FRENAR LAS "DISPUTAS INTERNAS" GALLEGAS.

Por otro lado, y ante el calificativo de "autonomista" puesto por el diputado popular Pedro Puy, Moro se reivindicó como primer diputado en las Cortes que "reclamó la autonomía para Galicia" en 1978 aprovechando una intervención sobre pesca.

Y lo hizo en una comparecencia plagada de llamadas a aparcar las "disputas internas" entre las ciudades gallegas, de lo que también culpó a los medios de comunicación con mirada localista por alentarlo.

Además, preguntado por qué le parecía la ausencia del gobernador del Banco de España que autorizó la fusión, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, ha considerado que a su juicio constituye "una descortesía" con una "institución representativa como es el Parlamento de Galicia". "Con esto queda dicho todo", ha remachado.