Un "ataque a los derechos civiles" para evitar "testigos incómodos"

La alcaldesa de Zamora, Rosa Valdeón, considera un "ataque" a los derechos civiles la expulsión "preventiva" y "totalmente injustificable" de Marruecos que ha sufrido una delegación castellanoleonesa de ayuda al pueblo saharaui de la que ella formaba parte. 

Valdeón, en un comunicado recogido por Europa Press, ha criticado la expulsión de una delegación "pacífica" y con ciudadanos de un país que ni siquiera necesitan visado para acceder a Marruecos. "Es un ataque a los derechos civiles y solo puede explicarse pensando que los marroquíes no quieren testigos incómodos del trato que recibe el pueblo saharaui en los territorios ocupados", ha señalado.

 

Asimismo, la alcaldesa ha explicado, en declaraciones a Europa Press, que sabían que era algo que podía pasar ya que la actitud de Marruecos en territorios ocupados es muy dura y no es la primera vez que pasa. En este sentido, ha remarcado fue ella misma quien, desde las escaleras del avión, ha tratado de negociar la entrada en un aeropuerto tomado, pero no ha sido posible. No obstante, ha subrayado que esta situación no hace más que reafirmarle en su lucha.

 

La delegación castellanoleonesa, encabezada por la alcaldesa de Zamora, Rosa Valdeón, y la Presidenta de la Unión de Asociaciones de Castilla y León Solidarias con el Pueblo Saharaui (UACyL), Inés Prieto, había volado al Aaiún este viernes con el fin de conocer de cerca la situación del pueblo saharaui y establecer vías de colaboración social y humanitaria.  "Un objetivo, que como viene siendo habitual, ha frustrado el Gobierno de marroquí al impedir que la delegación bajase del avión, con un amplio y desproporcionado despliegue policial intimidatorio y con la única explicación de 'alcaldesa sabemos a lo que vienes'", ha señalado en el comunicado la delegación.

 

Frente a la "hostilidad" del recibimiento a su llegada al aeropuerto Hassan II, Rosa Valdeón ha tratado de explicar "inútilmente" a las autoridades marroquíes que el objetivo de su visita respondía a motivos sociales y humanos. Las mismas fuentes han señalado que esta "desmedida persecución" hacia las personas y colectivos que se solidarizan con el pueblo saharaui es "una constante" por parte de Marruecos pero se ha intensificado en los últimos años en una "clara actitud de aislamiento hacia la población de origen saharaui". De ahí, el interés y la posterior frustración de los grupos que tenían previsto reunirse con la alcaldesa y el resto de los miembros de la delegación.