Un año más, numerosos abulenses "celebraron la vida"

Celebración del  Día Internacional de la Vida en la Plaza de Santa Teresa

Ni la lluvia ni el frío pudieron impedir que numerosos abulenses celebraran este domingo, por séptimo año consecutivo, el Día Internacional de la Vida. En esta ocasión, los voluntarios de Ávila por el Derecho a Vivir prepararon un acto dinámico y alegre para que todos, especialmente los niños y jóvenes, pudieran "palpar la belleza y la importancia de la vida".

El acto giró en torno al diálogo (inspirado en historias reales) entre dos mujeres, Isabel y Sonsoles, y la lucha de cada una por salir adelante a pesar de las dificultades. Todo ello con un final feliz, pues la vitalidad contagiosa de Isabel, su historia de superación tras un accidente de tráfico y el calor de los voluntarios que apoyan y ayudan a la mujer embarazada han logrado transmitir su fuerza a la joven Sonsoles, que representaba a todas aquellas mujeres que ante un embarazo inesperado encuentran dificultades y obstáculos, pero descubren que no están solas, que hay personas dispuestas a ayudarlas y que son capaces de salir adelante con sus hijos, a los que nunca se arrepienten de haber dado la vida.


Los niños también pusieron su granito de arena en forma de flores que han llenado de alegría el escenario, y un nutrido grupo de jóvenes caldeó el ambiente animando a los demás asistentes "a bailar para celebrar la vida… y combatir el frío".


No faltaron los tradicionales “claveles por la vida”, los pins “pies preciosos” ―del tamaño real de los pies de un niño de diez semanas de gestación―, ni el material alusivo a la defensa de la vida.


La Fiesta por la Vida concluyó con la lectura del Manifiesto, en el que convocantes y asistentes "condenaron el horror del aborto, que no puede tener cabida en una sociedad justa” y que “vulnera de forma flagrante el derecho fundamental a la vida de todos, recogido en la Constitución Española”, la inacción del señor Rajoy y de su gobierno para derogar la ley del aborto y “reforzar la protección del derecho a la vida”, tal y como prometieron en su programa electoral, y su apuesta por continuar financiando con fondos públicos “la muerte de seres humanos inocentes en el vientre materno en vez de destinar ese dinero de los contribuyentes a ayudar a esas mismas madres a tener a sus hijos”.