Un año de sacerdocio

Un año después de ser ordenado por el Obispo Jesús en la Catedral de Ávila, ha celebrado una misa de acción de gracias con la gente del pueblo que le vio crecer.

Hace justo un año que la Catedral de Ávila se vestía de gala para la ordenación como sacerdote de Julián Alonso. Hoy, doce meses después ha sido la iglesia de Piedralaves la que ha acogido la misa de acción de gracias que ha celebrado el padre Julián, que divide su corazón entre este pueblo e Higuera de las Dueñas porque entre ambos ha pasado su infancia y juventud.

 

Visiblemente emocionado y rodeado de toda la gente que le ha acompañado en los momentos importantes de su carrera como ministro de Dios, el sacerdote ha recordado todo lo bueno que le ha pasado durante el último año. Aunque ha reconocido que también ha habido momentos duros por la falta de fe de mucha gente, él cuenta con una vocación de servicio al prójimo que le da fuerzas para seguir con la labor que tan emocionado empezó hace hoy un año.

 

Como en las grandes ocasiones, el coro de la parroquia de Piedralaves ha colaborado en la emotiva ceremonia en la que, a muchos de los asistentes se les ha escapado alguna lagrimilla al ver a los padres de Don Julián emocionarse mientras portaban el pan y el vino en las ofrendas.

 

En la actualidad, y con apenas 29 años, Don Julián es vicario parroquial de Fontiveros además de párroco de Cabezas de Alambre, Donjimeno, Constanzana, Jaraices, San Vicente de Arévalo y Nava de Arévalo. Y mientras él reparte sus fuerzas y sus ganas de llevar la Palabra de Dios a estos pueblos de la provincia, Piedralaves reza para que pronto lo destinen aquí y se haga cargo de la iglesia uno de los suyos.