UGT denuncia que los empleados de la residencia Asidema llevan meses sin cobrar

Desde julio de 2015, se vienen produciendo retrasos en los pagos de las nóminas de los trabajadores, circunstancia que se ha denunciado ante el juzgado de lo social de Ávila en varias ocasiones, habiéndose procedido al último pago demandado en el mes de diciembre. 

Destacan desde UGT que a la difícil situación que viven los empleados obligados a trabajar sin cobrar su sueldo, se une la problemática de tener que realizar sus tareas bajo la incertidumbre que supone "temer por la continuidad de la empresa, siendo sin quererlo partícipes también de presiones y tensiones inducidas de forma consciente o inconsciente por los propietarios de la residencia",  puesto que "al más mínimo comentario uno puede ser tomado por afín a una parte u otra de la empresa", lo que genera un "ambiente laboral muy crispado que los trabajadores cada vez llevan peor".  

 

Aseguran desde el sindicato que los trabajadores se ven atados a la empresa, puesto que "ni tan siquiera pueden romper la relación laboral al estar procediendo la empresa al pago de atrasos antes de que se acumulen cuatro mensualidades". Esto origina que los empleados no puedan salir de la empresa y buscar otro trabajo, ya que si se marchan, tendrían que hacerlo por voluntad propia y no por impago de sus salarios. Por ello, además de no haber cobrado sus correspondientes nóminas y verse obligados a demandar el cobro de sus salarios atrasados en los juzgados, ni siquiera tendrían derecho a cobrar la prestación por desempleo y por supuesto ni mucho menos indemnización por despido.

 

Para UGT, lo más "lamentable" de toda esta situación, es que la residencia podría ser totalmente rentable dado que su ocupación "ha sido y es muy buena". "Además no ha sufrido en todo este proceso bajas de residentes al estar recibiendo todos los cuidados necesarios por parte de la plantilla, que no ha dejado ni un solo minuto de cumplir con sus obligaciones laborales con total responsabilidad".

 

"La residencia, en nuestro criterio, es un negocio perfectamente viable, que de lo único que adolece es de una buena gestión empresarial, que no se lleva a efecto ni más ni menos que por la falta de entendimiento de los socios", destacan. 

 

"Igualmente nos consta que se ha intentado por alguna de las partes solicitar la imposición de un Administrador Judicial al juzgado mercantil de Ávila, que quizá podría solventar la situación de la empresa si se hiciera cargo de la gestión de la misma apartando temporalmente a ambos propietarios de la Dirección del centro, pero por lo poco que sabemos esta solución no ha sido admitida" han manifestado desde UGT.

 

"Resulta triste tener que admitir que por culpa de unas diferencias, al parecer irreconciliables de dos socios, sin entrar en quien pueda tener o no razón y en las responsabilidades legales que tenga que asumir cada cual en su momento, se pueda hundir una empresa seguramente rentable y se tengan que ver en la calle unos 44 trabajadores porque nadie quiere o puede intervenir para buscar una solución" han recalcado desde el sindicato.

 

Para concluir, desde UGT aseguran que ni ellos ni su delegada sindical en la residencia "somos responsables de las pancartas que han aparecido en algunos puntos de nuestra ciudad, con mensajes referentes a este asunto".

 

Si desde el sindicato se hubiera tomado la decisión de hacer algún tipo de protesta pública contra la empresa, "que por supuesto entra dentro de lo futuramente  probable", se habría procedido a "solicitar las autorizaciones legales oportunas y por supuesto las pancartas o carteles utilizados hubiesen llevado nuestros logotipos"