UGT  afirma que “José Manuel Izquierdo se equivoca al atacar el derecho fundamental a la huelga “

Las declaraciones del dirigente de la Cámara deslegitimando a los sindicatos “preludia una nueva campaña para silenciar la protesta ciudadana”

No había pasado ni medio día desde que los máximos órganos de UGT y CCOO en el ámbito nacional anunciaran la convocatoria de la Huelga General del 14 de noviembre y el presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Ávila volvía a hacer alarde de escasa formación constitucional y de un discurso incoherente sobre la sociedad abulense, los representantes de los trabajadores y la crisis económica.

Como ya ocurrió en la anterior convocatoria de Huelga General en protesta por la durísima reforma laboral del Gobierno, el señor Izquierdo parece querer calentar el ambiente haciendo un flaco favor a los muchos autónomos y pequeños y medianos empresarios a los que dice representar.

Izquierdo miente en los medios de comunicación al afirmar que los sindicatos convocantes se atribuyen en exclusividad la representatividad de los trabajadores abulenses. Jamás hemos alegado representar al cien por cien de los trabajadores, pero sí al 80%, que es el porcentaje que se corresponde con los cerca de 600 delegados en los centros de trabajo, elegidos democráticamente por más de 20.000 trabajadores abulenses, el 62% de los empleados de las empresas donde hay o puede haber elecciones. Como contraste, en las elecciones camerales en las que usted resultó elegido participaron entre un 3 y un 6% de los comerciantes y empresarios de Ávila. Usted recibió 110 votos. El señor Izquierdo sí que se arroga una representación que no le corresponde.

Al señor Izquierdo, decirle que UGT convoca huelgas generales –seis en casi 40 años de Democracia- cuando no queda más remedio en la lucha por defender los intereses de los trabajadores y no para quitar o poner gobiernos ni para exigir las responsabilidades políticas que usted reclama. La huelga es un derecho fundamental, de mayor octanaje constitucional y protección que la libertad de empresa a la que alude; derecho a la libertad de empresa, por cierto, equiparable al derecho y el deber de trabajar, negado en estos momentos a cinco millones de españoles y a cerca de 20.000 abulenses.

Es una desmesura impropia de un dirigente empresarial asemejar los efectos económicos de la huelga a los que tendrán los brutales recortes de los presupuestos generales sobre los ciudadanos de nuestro país. Es cierto que la Huelga provocará perjuicios, porque una huelga general aspira a producir un notable impacto en la actividad de un país, con los límites que marcan el respeto a la Constitución y al mantenimiento de los servicios esenciales. Sin embargo, la huelga general es un derecho fundamental que tenemos los trabajadores y que vamos a ejercer decididamente el día 14 de noviembre porque las políticas contra las que UGT se rebela pacíficamente son las mismas que han abocado a la ruina a centenares de comercios en Ávila por la falta de crédito, la caída de ingresos de los ciudadanos y el desempleo. Mucho nos tememos que la supresión de la paga extra de Navidad en cientos de hogares de Ávila agravará aún más dicha circunstancia

Pero que no tema Izquierdo por el “conformismo de la sociedad abulense”, porque como ya sucedió el 29 de marzo y el 19 de julio, la sociedad parará y se echará masivamente a la calle por lo que UGT confía y anima a los muchos comerciantes y empresarios que solidariamente se unieron a las manifestaciones que vuelvan a hacerlo porque nuestra lucha es la lucha que necesita toda la sociedad.