UCCL denuncia la problemática de la mujer en el sector agrario

La Unión de Campesinos de Castilla y León, en el marco del Día Internacional de la Mujer que se celebra este 8 de marzo, considera la conciliación de la vida familiar y laboral como una asignatura pendiente para las mujeres del campo que repercute en el incremento del abandono de la actividad en mujeres jóvenes

A pesar de la profesionalización del trabajo de las mujeres en las explotaciones agrarias y ganaderas de los últimos años, para la Unión de Campesinos de Castilla y León "es preocupante que en diez años  haya una pérdida de cerca del 44% de mujeres titulares, según se desprende del censo del 2009". Para esta organización, sin embargo, resulta "más escandalosa" la pérdida del 81% en la fracción de mujeres titulares de menos de 25 años, y que esa reducción se quede en el 37% en las mujeres mayores de 65 años.

 

UCCL valora que "la resistencia de mujeres y hombres en seguir siendo activos en el sector agrario, a pesar de haber superado los 65 años, solo se puede entender por la necesidad de seguir trabajando ante unas pensiones inferiores a las del Régimen General", puesto que la pensión de complemento a mínimos asciende a 587 euros por paga (Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2012),  "y por la falta de un relevo generacional digno y viable".

 

Esta organización agraria afirma que el sector tiene grandes retos por delante como la Política Agraria Común, la competencia de los mercados, el clima y el acceso a la formación contínua "ante una apatía política que continuamente desoye las necesidades sectoriales y el mundo rural".

 

En este contexto la falta de mujeres jóvenes en el sector se traduce también, para UCCL, en su escasa participación en las estructuras sociales agrarias, ya sean sindicatos, cooperativas o bien asociaciones.

 

Aseguran que "existe un umbral de corresponsabilidad en la vida cotidiana que no se ha superado", ya que "mientras que la disponibilidad de los hombres para los asuntos sociales, sindicales y políticos es incuestionable, las mujeres conservan un rol que va ligado a la gestión y la coordinación de todas las necesidades familiares: cuidar los hijos, atención a los mayores, redes de solidaridad, etc".

 

Por estos motivos la Unión de Campesinos de Castilla y León concluye que "ser agricultora o ganadera se convierte en una tarea más dura y compleja, y no por el carácter específico del trabajo en el campo, dado que la tecnología ha ayudado a superar muchos de sus inconvenientes, sino al hecho adicional de hacer frente, siempre a solas, a todas las responsabilidades domésticas". Esto provoca, en opinión del sindicato agrario, que muchas mujeres, durante algunos años de su vida, "sean invisibles en las actividades sociales y públicas relacionadas con el sector agrario", por lo que consideran que "ésta también es una asignatura pendiente para todas".