UCCL-Ávila y Famagri organizan una ponencia formativa sobre los abonos NPK

Ha sido impartida en la escuela de Capacitación Agraria de Ávila por José Ángel Cortijo, responsable del Departamento Agronómico de Fertiberia.

José Ángel Cortijo, responsable del Departamento Agronómico de Fertiberia, ha desarrollado este viernes en la Escuela de Capacitación Agraria de Ávila una conferencia formativa bajo el título 'Mayor rentabilidad en el uso de los abonos NPK' basada en el ensayo 'Lo que nunca te contaron sobre el blending, la ‘Agricultura de Imprecisión’' y que ha abordado el tema de los abonos NPK (aquellos formados por nitrógeno, fósforo y potasio) y los diferentes tipos que existen de ellos: los abonos de mezcla o blending y los abonos complejos.

 


Con la presencia de Jesús Muñoz, presidente de UCCL-Ávila, y Francisco Javier Martín, socio de Famagri, Cortijo ha explicado que los abonos blending son la mezcla física de materias primas con diferentes formas y densidades.

 

Durante los procesos de manipulación y transporte se produce lo que se conoce como estratificación de los componentes de la mezcla, es decir, las partículas más densas y de menor tamaño se sitúan en las capas inferiores, permaneciendo arriba las de mayor diámetro. Esto produce que los tres componentes estén separados. Los abonos complejos, por su parte, son el resultado de la unificación física de estos tres componentes.

 

El ensayo de campo realizado en junio de 2016 por AIMCRA (Asociación de Investigación Para la Mejora del Cultivo de la Remolacha Azucarera) y dirigido por el profesor Luis Márquez demuestra que este reparto genera diferencias entre la aplicación de complejos y de blending con consecuencias económicas importantes para el agricultor.

 

Durante la explicación, Cortijo afirmó que "con abonos de mezcla, es prácticamente imposible conseguir una distribución aceptable de los nutrientes en toda la parcela de cultivo. Tanto la fertilización excesiva como la deficiencia de la misma, consecuencia del abonado con blending, provocan un efecto negativo sobre la fertilidad del suelo que afecta a las cosechas".

 

Todo ello basándose en que esa falta de mezcla física hace inútil cumplir cualquier recomendación de abonado previa y produce un reparto desigual de las materias primas. Conclusión que se obtuvo durante el ensayo al observar que hasta en un 70% de las mediciones no se cumplían las proporciones de nitrógeno, fosforo y potasio contenidas en la fórmula inicial del blending, mientras que los abonos complejos se distribuyen homogéneamente permitiendo una mejora significativa de los rendimientos.Este reparto homogéneo permite permiten un mejor aprovechamiento de todos los nutrientes al aplicarse simultáneamente.

 

A pesar de que los abonos blending se comercializan a un precio inferior que los complejos, estos, en el mejor de los casos y en base a los resultados obtenidos en el ensayo y cómo bien explicó José Ángel Cortijo, siempre resultan más rentables para el agricultor ya que con los de mezcla la producción esperada disminuye un 4,5%, las perdidas en ingresos son de 21€/hectárea y los beneficios en general son 12€/hectárea menores que al usar los abonos complejos.

 

Cortijo concluyó su ponencia afirmando que "para que el blending resultase tan rentable como el complejo, debería ser 82 €/t más barato".