Tres mil fósiles hallados en Segovia revelan que uros, bisontes y manadas de équidos ocuparon la Meseta hace 45.000 años

El equipo investigador
Alrededor de 3.000 fósiles recuperados en el Valle de Tejadilla de Segovia han puesto de manifiesto la existencia de grandes manadas de caballos, hienas, bisontes, uros (toros salvajes), rinocerontes, leopardos y osos en la Meseta castellana en el Pleistoceno Superior, hace más de 45.000 años.
SEGOVIA, 23 (EUROPA PRESS)

Alrededor de 3.000 fósiles recuperados en el Valle de Tejadilla de Segovia han puesto de manifiesto la existencia de grandes manadas de caballos, hienas, bisontes, uros (toros salvajes), rinocerontes, leopardos y osos en la Meseta castellana en el Pleistoceno Superior, hace más de 45.000 años.

Así lo revela el estudio arqueológico que en 2008 comenzó el equipo coordinado por la geóloga Nohemi Sala, especializada en la acción de carnívoros sobre huesos de la época pleistocena, y Milagros Algaba, licenciada en Geografía e Historia, que desarrollan su investigación en el Centro de Evolución y Comportamiento Humanos que dirige el paleontólogo Juan Luis Arsuaga.

El trabajo arqueológico desarrollado en Segovia, según ha señalado Arsuaga, también director del equipo de investigaciones de los yacimientos de Atapuerca, ha permitido descubrir un espacio de alto valor ecológico y paleontológico, que goza además de un gran potencial. Los resultados científicos han sido ya publicados a nivel nacional e internacional.

Los fósiles, hallados en la bautizada como 'Cueva de la Zarzamora', en el término de Perogordo, desvelan cómo eran los ecosistemas en la vertiente norte de la Sierra de Guadarrama. La presencia de bisontes, rinocerontes de estepa y la abundancia de équidos en el área indican que en el Pleistoceno Superior la zona estaba dominada por paisajes abiertos.

Nohemi Sala ha explicado que la Cueva estaba ocupada por hienas, cuyos restos fósiles han facilitado mucha y valiosa información, pues se trata de animales que coleccionaban o transportaban gran variedad de especies para alimentar a sus crías.

"Hay mucha información sobre el pasado, pero muy dispersa en el tiempo y el espacio. Sobre la Meseta existe un gran vacío de ciertos periodos, pero la cueva, al ser un cubil de hienas, nos ha permitido conocer cuáles fueron los carnívoros dominantes, sus presas, la microfauna, el clima o la vegetación", ha señalado Algaba a Europa Press.

No se descarta, por otra parte, la posibilidad de encontrar restos humanos, como ha ocurrido en Pinilla del Valle (Madrid), una zona ligada a Segovia por razones históricas cuyos yacimientos se han comparado con los existentes en Perogordo.

Entre los hallazgos en la Cueva de la Zarzamora, figura un excremento fosilizado de hiena (cropolito) en cuyo interior se acumulaban ha granos de polen; restos dentales de hiena adulta; una mandíbula de una cría de hiena; una muela de lobo; la falange de un félido que podría ser un leopardo; un fragmento maxilar de un oso, y fémur fragmentado de un gran animal, probablemente un uro o un bisonte.

Los restos obtenidos han permitido reconocer un nuevo taxón, el denominado 'bison priscus', que constituye la primera prueba de la existencia del bisonte de estepa en la meseta castellana en el Pleistoceno.

Los fósiles recuperados se almacenan en el Centro de Evolución y Comportamiento Humanos, donde se lleva a cabo el trabajo de investigación y restauración. Una vez finalizada esta labor, serán trasladados al Museo de Segovia, donde los ciudadanos podrán profundizar en la Prehistoria.

SIN FINANCIACIÓN

La investigación arqueológica, cuya última campaña ha finalizado este verano, ha contado con el apoyo de la Junta de Castilla y León, que concedió los permisos de excavación y financió la campaña en 2008; la Obra Social de Caja Segovia, que asumió el coste de las tres últimas (12.000 euros); la Fundación Ancestros, que proporcionó respaldo logístico y económico, y el Centro de Evolución, que aporta instalaciones y laboratorios.

El coordinador cultural de la Obra Social de Caja Segovia, Rafael Ruiz, ha informado de que los resultados podrán conocerse al detalle a través de una conferencia, con título 'Un viaje al Pleistoceno. La cueva de la Zarzamora: una investigación en marcha', que será impartida por los tres especialistas el miércoles 28 de noviembre a las 19.00 horas en la Sala Caja Segovia. Tendrá entrada limitada hasta completar el aforo.

El equipo investigador ha manifestado la importancia de proseguir con el estudio debido al potencial en la zona y la utilidad práctica de conocer el pasado, si bien ha señalado la falta de financiación que existe en estos momentos para ello.

Asimismo, ha aprovechado para advertir de la alteración y expolios que se están llevando a cabo en numerosos yacimientos, incluida la Cueva de la Zarzamora, y de la "destrucción" que esto supone de elementos documentales únicos.