Trato Ciudadano considera que el anuncio de Decathlon, Worten y Burger King tiene "componentes electoralistas"

La sorpresa mediática, de que pudieran instalarse los establecimientos de Decathlon, Worten y Burger King en Ávila, tiene "un componente electoralista del que el PP se ha apropiado en los prolegómenos de la campaña electoral, sin el menor pudor ni complejo alguno. La osadía ha llegado tan lejos que, inclusive, se han lanzado a poner nombre al nuevo complejo: “Parque Comercial Las Moruchas”, según Trato Ciudadano.

"Ha sido una aparición súbita, solemne y escenificada como un acontecimiento excepcional y sorprendente. Pero, esta propagandística actuación en la que el propio alcalde aparece fotografiado con la boca abierta ante las infografías, reitera la vieja costumbre de la alcaldía de “negociar” el futuro de espaldas a las instituciones. Pero la realidad que se nos presenta se da por cerrada y determinada de antemano, parece que el Alcalde ya hubiera puesto firma definitiva antes de comenzarse la tramitación", según ha afirmado Trato Ciudadano.

 

"Llama especialmente la atención que no exista documento o expediente alguno en el Ayuntamiento, que verifique la iniciativa que ahora se publicita solemnemente. Entonces, ¿qué pinta el alcalde perplejo y atónito ante una proyección de la que no se tiene conocimiento institucional?; quizá, ¿se está enterando, en ese mismo momento, de la impronta creadora de su concejal de urbanismo? Las instituciones se deben a un orden, que en el estado de derecho imponen las normas jurídicas, por lo que resulta incomprensible que nos encontremos en mudanzas y proclamas electoralistas sin que los órganos municipales tengan noticia fehaciente de los propósitos de la iniciativa privada", recuerdan desde Trato.

 

"Es el propio Código Penal quien pormenoriza el tema de las negociaciones prohibidas a los funcionarios. Pero, es el desmedido aturdimiento del Alcalde, su impericia y previsible desconocimiento del mundo, el que le hace ensalzar precisamente las “discretas negociaciones” de su concejal de urbanismo. ¿Cómo puede, precisamente el concejal de urbanismo, negociar por libre sin que exista expediente alguno en el Ayuntamiento? Es el Concejal de urbanismo quien tendrá que resolver finalmente el expediente, por lo que la contaminación de origen ha de ser incuestionable. Es, por tanto, un sistema de “desarrollo a la carta”, improvisado, propagandístico y ocurrente, en el que “se vende la moto” aunque no exista expediente alguno, como le son exigidos a cualquier ciudadano, para facilitar el desembarco sin condiciones en la trama urbana de la ciudad", han destacado.

 

"El PP está abierto a que le diseñen la ciudad desde fuera, pues precisamente carece de fundamentos para proponer modelo alguno. Son el AKI, el DECATLÓN, o más correctamente que el adquiera terrenos vacantes de “banco malo” (SAREB), quienes dispondrán la ordenación comercial de la ciudad. Y el PP quedará, como ahora, para hacerse la foto y decir que aquí todo es posible", han concluido.