Tragsa paraliza el ERE con el que iba a despedir a 1.300 trabajadores

La empresa pública Tragsa ha anunciado a los sindicatos que detiene la ejecución del ERE con el que ya había despedido a 600 personas de la empresa y una filial.

La empresa pública Tragsa ha decidido paralizar el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectaba a más de 1.300 trabajadores y que había empezado a ejecutar con la entrada del nuevo año, según ha informado a Europa Press en fuentes del sindicato CSIF. En concreto, la decisión de frenar el ERE, que ya ha sido comunicada a los sindicatos, se produce después de haber materializado el 5 por ciento de los despidos previstos.

 

En Tragsa estaban previstos un total de 726 despidos, de los cuales se han ejecutado unos 300, mientras que en su filial Tragsatec se han eliminado también unas 300 empleos de los 600 que estaban previstos inicialmente.

 

Desde CSIF se han felicitado por la decisión de la empresa de dar marcha atrás en el ajuste de la plantilla, impulsada por la presión ejercida por los trabajadores y por la interlocución realizada por el sindicato. Según CSIF, la empresa ha reconocido que el incremento de los beneficios y de la actividad se ha traducido en un cambio de la situación que había provocado el ERE.

 

Ante esta decisión, el sindicato que preside Miguel Borra analizará las medidas a adoptar a partir de ahora, al tiempo que exigirá la reincorporación de los despidos ejecutados.

 

Tragsa y su filial Tragsatec han dado por finalizada la aplicación del Expediente de Regulación de Empleo (ERE), que afectaba inicialmente a 1.336 trabajadores, al haberse registrado una mejora en la actividad a finales de 2015, según ha informado este jueves la empresa pública integrada en SEPI. En concreto, el ERE ha afectado a 555 personas, el 5% de la plantilla total, integrada por 10.800 trabajadores, lo cual representa una reducción del 58% sobre los 1.336 despidos autorizados por la sentencia del Tribunal Supremo.

 

Dicha sentencia acordó, por unanimidad de los 14 magistrados del pleno del Tribunal Supremo, que el expediente era ajustado a Derecho, al entender que concurrían las causas económicas, organizativas y productivas que la Ley establece y que se negoció de buena fe por la empresa.

 

Según ha explicado la compañía, la "drástica" caída de producción e ingresos del Grupo Tragsa en más de un 60% a partir de 2009, cuya consecuencia fue un resultado de explotación negativo acumulado de más de 70 millones de euros en los ejercicios 2013 y 2014, hizo necesaria en febrero 2013 la puesta en marcha de un Plan de Transformación Global que permitiese superar "la difícil situación económica y garantizar la sostenibilidad y el futuro del Grupo".

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