Todos los grupos políticos, a excepción del PP, apoyan que sea obligatorio detallar el país de origen en el etiquetado de la miel

La Comisión de Agricultura del Congreso ha discutido una proposición no de ley que recoge la petición del sector apícola de COAG y las organizaciones de consumidores, CECU y CEACCU.

Todos los grupos parlamentarios, a excepción del PP, apoyan la propuesta presentada por el sector apícola de COAG y las organizaciones de consumidores, CECU y CEACCU, para que sea obligatorio detallar el país de origen en el etiquetado de la miel. Así se evidenció ayer durante la Comisión de Agricultura del Congreso, en la que los diputados de PSOE, CIU, IU, PNV, UPyD y Grupo Mixto votaron a favor de una proposición no de ley que recoge esta petición. COAG y las organizaciones de consumidores, CECU y CEACCU han reclamado al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA), que aproveche la oportunidad que supone la modificación del Real Decreto 1049/2003, de 1 de agosto, por el que se aprueba la norma de calidad relativa a la miel, para introducir un cambio normativo que obligue a detallar el país de origen en el etiquetado de la misma, similar al introducido en 2006 en la legislación italiana.

 

“Esperamos que durante el trámite de audiencia el Gobierno no ceda a las presiones de las grandes industrias envasadoras de miel foránea y defienda la transparencia, la libertad de elección del consumidor y la valorización de la miel española frente a las de importaciones de baja calidad de terceros países”, ha subrayado Ángel Díaz, responsable del sector apícola de COAG. En este sentido, desde el sector apícola de COAG se ha reclamado al MAGRAMA que, en la reunión prevista para el próximo 2 de diciembre con todos los eslabones del sector,  convoque también a las organizaciones de consumidores.

 

El sector apícola de COAG lleva años denunciando la falta de transparencia que posibilita la aplicación de la Directiva 2001/110/CE de la Miel en España, ahora modificada por la Directiva 2014/63/UE, ya que permite a los operadores etiquetar mieles de fuera de la UE como “mezcla de mieles UE-no UE” sin indicar los países en los que las mieles fueron recolectadas, o etiquetar como “mezcla de mieles no UE” sin indicar si la miel comercializada proviene por ejemplo de China o Argentina, por citar sólo algunos ejemplos. Esta norma va en contra de lo establecido en la normativa comunitaria en materia de etiquetado, presentación y publicidad de los productos alimenticios ya que las leyendas admitidas por la Directiva inducen a confusión a los consumidores.