Terciado vuelve a los juzgados como imputado para explicar sus sueldos y cobros en las patronales

Jesús Terciado, en un acto de Cepyme.

El presidente de Cepyme declara hoy como imputado tras haber cobrado más de 300.000 euros de la patronal a través de dos de sus propias empresas. El abulense, que ha reconocido haberlo hecho, ya se enfrentó a un juzgado por sus dietas en Cecale.

El presidente de Cepyme y vicepresidente de CEOE, Jesús Terciado, se sienta hoy ante el juez para explicar el dudoso cobro a través de dos de sus empresas de cerca de 300.000 euros que le abonó Cepyme por ser presidente de la patronal de las pequeñas empresas. Cantidades que percibió a pesar de haberlo negado, incluso ante un juez, que cobró de manera aparentemente irregular y que engrosan las dudas sobre lo lucrativa que le resulta su trayectoria al frente de las patronales. Y es que no es la primera vez que las dudas sobre la relación entre sus cargos y sus emolumentos se ciernen sobre Terciado, que ya tuvo que responder por el uso de tarjetas de crédito y dietas en Cecale, la patronal castellano y leonesa.

 

Terciado visita esta mañana los juzgados de nuevo, y lo hace como imputado. Está citado a las 12.30 ante el titular del Juzgado de Instrución número 33 de Madrid por supuesta estafa, falsedad documental y apropiación indebida después de haber sido admitida a trámite por el Tribunal Superior de Madrid la denuncia realizada por tres miembros de la Junta Directiva de Cepyme al conocerse que cobró manera irregular más de 300.000 euros. Hace unas semanas, una denuncia de tres miembros de la directiva destapaba que Terciado había cobrado a través de dos de sus empresas esos más de 50 millones de las antiguas pesetas por haber ejercido dos años la presidencia de Cepyme.

 

El empresario abulense lo negó en primera instancia, pero después reconoció que lo hizo desde el primer día y que la fórmula empleada fue la de facturar a Cepyme a través de dos empresas administradas por él mismo, las sociedades Ingasert S.L. y Tecrucyl S.L, por labores de consultoría y sin haber realizado trabajo alguno para la patronal de las pymes. De hecho, estas empresas apenas tienen otra actividad que la de facturar a la patronal a razón de unos 15.000 euros al mes.

 

Ahora, Terciado tendría que explicar por qué negó en primera instancia los cobros, algo que hizo incluso ante un juez en una ocasión anterior, ya que cuando en 2012 fue citado ante un juez para explicar sus gastos en Cecale, negó percibir cantidad alguna de Cepyme. Y tendrá que determinarse si el cobro a través de sus empresas no supone una ilegalidad y un fraude, ya que pudo ahorrar una importante cantidad en impuestos al facturar como labores de consultoría y no como relación laboral. Algo que, además, acabó corrigiendo a finales de 2012, cuando se puso un contrato de alta dirección.

 

No es la primera vez que Terciado tiene que responder sobre sus prácticas a la hora de cobrarse de las organizaciones patronales emolumentos por ostentar la presidencia. En junio de 2012 una querella de la patronal salmantina Confaes denunció el uso indebido de la tarjeta de crédito corporativa y los abusos en el cobro de dietas que habría llevado a cabo Terciado durante sus años al frente de Cecale, la patronal de Castilla y León. Según la denuncia, Terciado gastó importantes cantidades en hoteles y restaurantes y pasó dietas por actos no relacionados con su labor representativa, ya que en algunos casos los cargos se hacían en días de fin de semana.

 

Aunque la justicia no advirtió delito penal, el caso es que Terciado dejó el puesto en septiembre de 2012 alegando motivos de salud. Y hace unas semanas la auditoría encargada por Cecale sobre la última etapa de Terciado advertía de mala gestión, la ineficiencia en los gastos, la opacidad, los sobrecostes y la falta de dación de cuentas a los órganos, que habrían dejado a la patronal sumida en una grave crisis económica que la dejó al borde de la quiebra, según aseguró su actual presidente.

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