Terciado pretende legalizar ahora su sueldo tras cuatro años cobrando de Cepyme...

Jesús Terciado, presidente de Cepyme, y Joan Rosell, presidente de CEOE.

El presidente de Cepyme, Jesús Terciado, dice que regulará las remuneraciones de los órganos de dirección de la patronal justo cuando acaba de reconocer ante un juez que cobró por ejercer su cargo desde el primer día que fue elegido, en junio de 2010.

EL 'TOQUE' DE ROSELL

 

Este anuncio de Terciado en su primer comité ejecutivo puede ser un intento de neutralizar los reparos que el presidente de CEOE, Joan Rosell, puso al conocer hace unas semanas los cobros irregulares de Terciado. Al conocerse que había facturado 313.000 euros a Cepyme través de dos de sus empresas, Rosell se despachó exigiendo que quien quisiera cobrar sueldo por su cargo en las organizaciones patronales debía decirlo y conseguir la aprobación de los órganos directivos.

Solo un día después de renocer que había cobrado más de 300.000 euros de Cepyme por su dedicación a la presidencia de la organización patronal, Jesús Terciado ha dado una larga cambiada con la que intenta desviar la atención de una realidad que él mismo ha admitido: que ha cobrado un sueldo de la patronal desde el primer día que la preside

 

Aprovechando la celebración del primer comité ejecutivo de Cepyme tras su reelección, y rodeado de un elenco de directivos próximos a su figura, Terciado ha anunciado que ha iniciado los trámites para regularizar el cobro de sueldos entre los miembros de los órganos de dirección, caso del presidente y de los miembros del citado comité y otros órganos. El hecho sería lo suficientemente interesante por lo que significa, ya que este paso supone dar por sentado que se puede establecer un régimen de retribuciones para los responsables de Cepyme, desde el presidente a los integrantes del comité ante el que anunció la medida. Según una nota de prensa de la organización, "se regulará el procedimiento de cualquier retribución que perciba en su caso algún miembro del Comité Ejecutivo".

 

Sin embargo, el anuncio toma un cariz de burla por el momento en el que llega. El hecho de que no haya existido hasta ahora ese procedimiento de retribución no ha sido impedimento para que Terciado haya cobrado importantes cantidades de Cepyme por ejercer su cargo. Solo con lo que él mismo ha reconocido, suma 313.000 euros en dos años a través de dos de sus empresas, entre 2010 y 2012, y otros 150.000 euros anuales desde entonces y hasta ahora en un contrato blindado.

 

El cobro de estas cantidades ha puesto de nuevo en el punto de mira a Terciado, que está intentando reconducir la situación a posteriori. Por ello ha anunciado esta medida, la creación de la Comisión de Control Presupuestario, que sustituirá a la figura del Tesorero y Contador con la tarea del control de las cuentas de la organización; y la creación de constituir la Comisión de Régimen Interior para reformar los estatutos de la confederación y adaptarlos a la Ley de Transparencia. Un intento de desviar la atención de sus frecuentes escándalos por cobros irregulares.