Tata Martino: el 'paracaidista' que soportó el peor año (de transición) del FC Barcelona

"En realidad participo de algo que yo no generé. Fueron ellos la temporada pasada y yo, como una paracaidista, caigo aquí para jugar la final y poder ganar un título", dijo tras ganar la Supercopa de España.

El entrenador del FC Barcelona, Gerardo 'Tata' Martino, ha anunciado su marcha del club blaugrana tras dejar escapar la posibilidad de ganar una reñida Liga BBVA, que hubiera sido su primer gran título propio como técnico barcelonista, tras perder la final de la Copa del Rey y caer eliminado en los cuartos de final de la Liga de Campeones, y que deja su palmarés con un único título; la Supercopa de España a la que llegó como "paracaidista" tras la marcha del fallecido Francesc 'Tito' Vilanova.

  

Martino, que no pudo superar al Real Madrid de Carlo Ancelotti en la Copa del Rey, ni luchar por la 'Orejona', no ha logrado ningún gran título como técnico barcelonista, en su primer y último año en el banquillo blaugrana, sin restarle mérito a aquella Supercopa de España que ganó ante el Atlético de Madrid. Un año en blanco en cuanto a los 'grandes'.

  

No obstante, el técnico argentino conquistó su primer título tras aterrizar precipitadamente en Barcelona y el fútbol europeo a finales de julio, y se estrenó con una Supercopa de España a la que llegó como un 'paracaidista' tras el éxito de sus jugadores y compañeros de 'staff' en la pasada Liga BBVA.

  

Lo cierto es que Martino supo tocar las teclas adecuadas en la ida, en el Vicente Calderón, para cambiar el rumbo de un partido que tenían cuesta arriba con 1-0 para los de Diego Pablo Simeone y sin facilidad para encontrar portería. El argentino dio entrada a Neymar, su revulsivo preferido en este inicio de temporada, y dio en el clavo pues la joven perla brasileña consiguió el empate.

  

En el Camp Nou, en lo que fue el segundo estreno en su nueva casa futbolística (tras el 7-0 a Levante en Liga), volvió a superar a los 'colchoneros' y a continuar con la buena línea de resultados y juego para amarrar una Supercopa que se había escapado el pasado año a costa del eterno rival, el Real Madrid.

  

"En realidad participo de algo que yo no generé. Fueron ellos la temporada pasada y yo, como una paracaidista, caigo aquí para jugar la final y poder ganar un título. Si hubiese sido yo el entrenador el año pasado, lo interpretaría de otra manera", indicó antes de disputar aquel título.

  

Tras una buena Copa del Rey, en que eliminó sin problemas a Cartagena en dieciseisavos de final (1-4 y 3-0), Getafe en octavos (4-0 y 0-2), Levante en cuartos de final (1-4 y 5-1) y Real Sociedad en semifinales (2-0 y 1-1), llegó a la final invicto, con un único empate en Anoeta y el resto victorias como balance, pero no pudo decir tras perder ante el eterno rival 'este título es mío'.

  

De momento, Martino había tenido más logros como entrenador en competiciones de Liga que no con formato de eliminatorias, aunque llegó con Newell's Old Boys a las semifinales de la Copa Libertadores, y como seleccionador de Paraguay les llevó a los cuartos de final del Mundial 2010, cayendo ante España, y a la final de la Copa América 2011, pero no ha podido cantar el 'alirón' en Barcelona, acabando con esta sensación.

  

Por mucho que Martino fuera del perfil buscado y que necesitaba el FC Barcelona, no es ni Guardiola ni Vilanova. No se ha formado en la Masia que tantos éxitos ha dado, no conoce las bases del club, la filosofía de cantera, el llevar dentro que el Barça es 'més que un club', pues no había jugado ni sufrido en el Camp Nou.

  

Y es que, hasta el momento, solo había entrenado en Argentina y Paraguay, llevando a la selección paraguaya al Mundial de Sudáfrica 2010, donde se cruzó con la selección española y muchos de los que ahora son sus jugadores. Lideró la fase de grupos, dejando fuera a Italia, y llegó hasta los cuartos de final tras eliminar a Japón y caer precisamente ante España, que acabaría consiguiendo su primer Mundial.

  

Antes de esta página de gloria, tuvo que ir subiendo poco a poco desde la base. Su primer equipo como técnico fue el Brown Arrecife, equipo de la Primera División B de Argentina. La temporada 99/00 fichó por otro equipo argentino, el Platense para, al año siguiente, 2000/01, firmar por el Instituto de Córdoba. Después de un año de descanso, aterrizó por primera vez en el fútbol paraguayo y consiguió sus primeros títulos.

 

El primer equipo que dirigió fue el Club Libertad, con el que obtendría el Torneo Apertura y Clausura de 2002. En el año siguiente, en 2003, se proclamó campeón del Torneo Apertura.

  

Siguió su carrera en Paraguay al frente de Cerro Porteño, donde obtuvo muchos éxitos entre 2003 y 2004. Tras un breve paso por Colón de Santa Fe (Argentina), volvió a Club Libertad y de ahí dio el salto a la selección paraguaya, de 2006 a 2011. Posteriormente al Mundial de 2010, Martino condujo a Paraguay hasta la final de la Copa América de 2011. Poco después dejaría la selección para coger un Newell's Old Boys, su equipo de siempre, en mal momento. Con el 'Tata', los de Rosario se salvaron y más adelante fueron campeones del Torneo Final 2013.

  

Como jugador, Gerardo Martínez se convirtió en una institución en Newell's. Con 17 años debutó como futbolista, disputando 505 partidos a lo largo de su carrera. Allí fue influido por entrenadores como Marcelo Bielsa. Era un centrocampista ofensivo con buena técnica. Otras camisetas que vistió son la del Tenerife (a principios del 1991), Lanús, O'Higgins (Chile) y Barcelona de Guayaquil (Ecuador). Se retiró en 1996 para iniciar su etapa de entrenador, oficio en el que dio un salto mayúsculo con su llegada a Barcelona, que no obstante ha sido efímera.