Supervivientes de las bombas de Hiroshima y Nagasaki avisan en Barcelona del peligro de la energía nuclear

Supervivientes de las bombas de Hiroshima y Nagasaki (Japón) han avisado este lunes en un acto en la escuela barcelonesa Sadako --que lleva el nombre de una niña fallecida años después a consecuencia de la radiación-- del peligro que supone la energía nuclear para los ciudadanos y han relatado su experiencia como "víctimas de la radiación".



BARCELONA, 26 (EUROPA PRESS)



Han visitado Barcelona junto a la ONG Barco de la Paz que, de julio a octubre, viaja por el mundo con 800 pasajeros japoneses y un centenar de extranjeros para trabajar por el desarme nuclear y promover la paz en el mundo, lo que han hecho junto a nueve supervivientes de las bombas atómicas, lanzadas por los Estados Unidos sobre Japón en agosto de 1945.

"Tras el accidente en la central nuclear de Fuckushima --hace dos años-- nos vemos con la obligación moral de difundir todo esto", ha explicado Tadashi Okamoto en declaraciones a los medios, que tenía un año cuando cayó la bomba en Hiroshima a dos kilómetros de su casa, que fue derribada por el impacto, quedándose él y su madre embarazada bajo los escombros.

Okamoto ha relatado que salió de los despojos con una herida de la cabeza a la espalda y con otra en una muñeca, que ha enseñado a los asistentes al acto: "Aunque hayan pasado 68 años, tenemos miedo de sufrir una enfermedad por la radiación en cualquier momento", ha señalado.

Ha sostenido que el accidente de Fuckushima ha demostrado que las centrales nucleares no son seguras porque no son "algo que el ser humano pueda controlar", y porque generan unos residuos que no se pueden destruir de forma sencilla, por lo que se vierten en la tierra, ha dicho.

El Barco de la Paz, que visitará un total de 20 ciudades de todo el mundo, lleva a cabo desde 2008 el proyecto 'Viaje Global por un Mundo Libre de Armas Nucleares' y, hasta la fecha, 142 supervivientes han participado en él para trabajar por un mundo libre de la amenaza nuclear.

La coordinadora del proyecto, Saori Koga, ha subrayado que la edad media de los supervivientes es de 78 años, por lo que cada vez es más complicado tener testimonios de lo sucedido: "Cada vez es más difícil que las personas hablen de su propia experiencia en primera persona", cuya vivencia consideran necesaria para promover la paz.

TESTIMONIO DE FUCKUSHIMA

También ha dicho que el accidente en la central nuclear de Fuckushima, que se produjo a causa del seísmo que azotó la costa nipona en marzo de 2011, les ha obligado a "replantearse" la relación entre las armas y las centrales nucleares.

La estudiante universitaria Sakura Takano, que cursaba primero de Bachillerato y vivía a 15 kilómetros de la central nuclear de Fuckushima, ha recordado el accidente y sus posteriores consecuencias al detallar que, tras haber pasado dos años, los vecinos aún viven "en condiciones de refugiado", puesto que la zona no está afectada solo por la radiación sino también por la lenta reconstrucción.

"En noviembre --de 2011-- me hicieron la prueba y detectaron que sí tenía radiación pero que no me afectaría en el transcurso de mi vida", ha apuntado acompañando su explicación de impactantes fotografías de los destrozos que provocó el terremoto.