Solosancho cierra otra Luna Celta para el recuerdo

Fotos: Javier Ruiz-Ayúcar
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Miles de personas han pasado este fin de semana por el municipio de Solosancho, que ha vivido con gran intensidad la undécima edición del festival Luna Celta. Las tribus han sido las protagonistas de una cita que ha rememorado las costumbres de los pueblos celtas y vettones quq habitaron la zona hace 2.500 años.

Desfiles de guerreros, exhibiciones de armas, combates y cetrería, talleres deportivos, pasacalles, música y mucha diversión son algunos de los ingredientes de la jornada del domingo en la Luna Celta de Solosancho y en los que se ha basado el éxito de la undécima edición de este festival.

 

Miles de personas han abarrotado de nuevo las calles del municipio para sumarse al recuerdo de las tradiciones y costumbres de los pueblos celtas y vettones que en la antiguedad habitaron estas tierras.

 

El alcalde de Solosancho, Benito Zazo, hacía una valoración positiva de la cita para este periódico, destacando la afluencia de gente en la tarde del sábado a pesar del corte de la carretera N-502 durante dos horas por las tormentas. Sin atreverse a dar cifras aun, Zazo hablaba de una mayor afluencia de público que otros años, en los que se superaron los 12.000 asistentes, "ya que el mercado vettón era más grande y se ha visto igualmente abarrotado".

 

De igual manera, las temperaturas más frescas han contribuido, para el regidor, a que la gente se animase a acudir en la jornada del domingo.

 

Zazo ha destacado el incremento en el número de tribus participantes y de personas ataviadas a la usanza de la época. En este sentido, subrayó el "extraordinario trabajo" realizado en materia de ambientación por las tribus, que incluso desarrollaron teatralizaciones por su cuenta saliéndose del programa. Por ello ha apostado por seguir potenciando el ingrediente tribal para próximas ediciones.

 

La Luna Celta 2015 se ha desarrollado sin incidentes destacables a excepción de la subida al Castro de Ulaca en la noche del viernes, donde el fallo de un generador eléctrico obligó a los operarios del Ayuntamiento a bajar al pueblo a por otro y subirlo de nuevo al Castro, en un tiempo record que desató el aplauso de los asistentes. En el descenso desde el Castro, ha informado el alcalde, se produjeron también dos mareos y un esguince que no tuvieron mayores consecuencias.

 

Benito Zazo no ha querido cerrar la Luna Celta de este año sin solidarizarse con los municipios del Valle Amblés que fueron víctimas de la riada del sábado, especialmente Santa María del Arroyo y Muñogalindo, donde el agua hizo más daño.