Siete detenidos de una red asentada en Málaga y Sevilla y dedicada al juego fraudulento en máquinas recreativas

Operación contra el juego fraudulento en máquinas recreativas
Mediante la manipulación de los mecanismos antifraude y la alteración de dispositivos internos de las máquinas conseguían vaciar el dinero


SEVILLA, 13 (EUROPA PRESS)

La Guardia Civil, dentro de la operación 'Mergos', ha detenido a seis personas de nacionalidad china y a una de origen español y ha desarticulado un grupo criminal, asentado en las provincias de Málaga y Sevilla, que se dedicaba al juego profesional en máquinas recreativas utilizando métodos fraudulentos para apoderarse del dinero de las mismas, según informa el Instituto Armado en un comunicado.

Estos procedimientos consistían en la manipulación física de la máquina recreativa mediante varillas metálicas que introducían en las ranuras de las monedas o haciendo un taladro en un punto clave del aparato. Asimismo, insertaban, a través del método 'pesca', billetes de 20 euros previamente manipulados mediante cortes y refuerzos de plástico.

Con esta fórmula, consistente en colocar un hilo en un extremo del billete, podían recuperarlo una vez finalizada la jugada y recibir el resto del dinero del cambio. También utilizaban un dispositivo electrónico externo que, probablemente, no dejaba rastro físico en la máquina y que facilitaba el vaciado de la misma.

En concreto, se trataba de un pequeño ordenador con un potente microprocesador que tiene incorporado un sistema de destrucción del programa utilizado si se procede a la apertura del dispositivo.

Además de las siete personas detenidas, los agentes de la Benemérita han realizado cuatro registros en viviendas y vehículos donde se intervinieron ordenadores, elementos electrónicos, plásticos recortados preparados para manipular billetes, 27 varillas metálicas para utilizarlas sobre las máquinas, utensilios para la fabricación de las varillas, varios frascos de pegamento de cianocrilato, y 2.200 euros en metálico, además de diversa documentación relacionada para la adquisición de diferentes modelos de máquinas recreativas.

En el momento de la detención, los principales implicados regresaban de recorrer las provincias de Murcia, Valencia, Alicante, Barcelona, Gerona, Huesca, Zaragoza, Guadalajara y Madrid con el objeto de adquirir modelos concretos de máquinas para su traslado a la provincia de Málaga, donde serían estudiadas por la organización para averiguar los métodos de vulneración de sus mecanismos de seguridad o trucos relativos a la obtención de premios.

LA RED ESTABA ASENTADA EN ANDALUCÍA Y OPERABA POR TODA ESPAÑA

La red, que fue detectada en Cantabria, operaba en todo el territorio nacional pero estaba asentada en Andalucía. Así, el núcleo principal del grupo residía en Torremolinos (Málaga) y otros integrantes en Benalmádena, Málaga capital y Écija (Sevilla).

La operación comenzó en mayo del pasado año, cuando una patrulla de seguridad ciudadana del puesto de Santoña (Cantabria) intervino en un vehículo, ocupado por dos hombres de nacionalidad china, diferentes varillas de alambres, frascos de pegamento, billetes manipulados, un potente imán y un completo dispositivo electrónico que podrían utilizarse con algún fin delictivo.

Tras el examen de estos efectos, se determinó que los utilizaban para manipular los mecanismos antifraude de las máquinas recreativas y para alterar los dispositivos internos de dichas máquinas. Con ello, obtenían los premios o devoluciones de dinero que no correspondían. Tanto los fabricantes como los operadores de salones recreativos de todo el territorio nacional han colaborado en esta operación y se han personado en la causa como parte perjudicada.

NO SE DESCARTAN NUEVAS DETENCIONES

Los agentes trabajan para poder cuantificar las pérdidas económicas que ha podido sufrir este sector, y aunque aún no se dispone de la cifra exacta, ya que son muchas las empresas afectadas por este fraude, se estima que va a suponer una importante repercusión económica en las mismas. El perjuicio ocasionado solo en Cantabria, entre el dinero sustraído y los daños ocasionados a las máquinas, asciende a unos 100.000 euros.

La operación, que continúa abierta, por lo que no se descartan nuevas detenciones, está siendo desarrollada por agentes de Policía Judicial de la Guardia Civil de Cantabria, Málaga y Sevilla.