Si no se tiene razón y además se pierde la educación...

¿Comuneros será el Gamonal de Salamanca? Sería prematuro aseverarlo, estamos de acuerdo, pero el señor alcalde se ha tomado la cuestión del párking como una auténtica batalla, con su guerra de guerrillas enviando avanzadillas, su 'divide y vencerás', y su estrategia de 'borrar del mapa' a su adversario. Pero como no consigue acabar con él, opta por mandarlo 'a freir puñetas' a voz en grito. Mal asunto lo de perder las formas...

Al alcalde Mañueco el asunto del parking de Comuneros lo ha cogido con el pie cambiado. Él que pensaba dedicar este primer trimestre del año pre-electoral a engrasar la maquinaria y preparar el 'prietas las filas' con su equipo para las próximas elecciones, tiene ahora que andar de reunión en reunión dando la cara por el proyecto de marras. Y encima para que se la partan. ¡Maldito Gamonal! dicen, susurra para sus adentros cada vez que se acuerda del episodio burgalés. 

 

No le está marchando nada bien el asunto y no consigue convencer, ni emulando a Julio César con el 'divide y vencerás'. Hasta tal punto está nervioso que ayer llegó a perder las formas en público y mandó a 'freir puñetas' de manera destemplada al representante de los comerciantes salmantinos cuando, al término de una de estas reuniones, el amonestado se acercó para despedirse. Mañueco no sólo le respondió de esa manera, sino que, en una actitud impropia de quien debe representar a los salmantinos, le negó también el apretón de manos.

 

Fuentes de su propio equipo allí presente no daban crédito a lo sucedido y el incidente fue la comidilla al término de la reunión, como esta mañana lo era en el Ayuntamiento de Salamanca. No entienden que una cuestión como esta haya puesto al munícipe en el disparadero de tal manera que, por perder, ha perdido hasta la educación.

 

Afortunadamente hubo quien, incluso comulgando hasta en los puntos y las comas con su jefe, demostró que lo cortés no quita lo valiente. Sánchez Guijo, concejal del ramo del Comercio y poco sospechoso de hacer buenas migas con AESCO, sí tendió la mano al invitado a abandonar la sala de manera tan abrupta.