SEVAT saca a la luz una placa grabada del milenio III a.C. hallada en Lanzahita

Analizada en el último ejemplar de la revista Trasierra por el arqueólogo malagueño Juan Ramón García Carretero.

La revista Trasierra, publicación de la Sociedad de Estudios del Valle del Tiétar (SEVAT), aborda en su último número, correspondiente al periodo 2016-2017, el estudio de una placa grabada de pizarra procedente de Lanzahíta que fue hallada en las inmediaciones de una estructura funeraria megalítica, el dolmen de la Dehesa de Robledoso, y que por el momento se convierte en el primer descubrimiento de una de estas piezas en la provincia.


Se trata de una pequeña placa decorada elaborada sobre pizarra negra datada en el tercer milenio a.C., cuyo hallazgo fue publicado en el año 2008 y que ahora analiza en esta publicación el arqueólogo malagueño Juan Ramón García Carretero, quien habla de una pieza de forma oblonga y reducidas dimensiones, con una longitud de 60 mm, una anchura máxima de 16 mm y un grosor de 4 mm.

 

Explica que su formato se aleja del trapezoidal, que suele ser mayoritario, para alcanzar una forma rectangular alargada, un poco más ancha en su parte superior. "En la decoración incisa que se desarrolla por todo el anverso de la pieza destacan los dos motivos oculados que se encuentran en su parte superior plasmados por medio de dos puntos como pupilas y rodeados de dos motivos circulares con trece radios cada uno, a su vez enmarcados por una serie de trazos: dos lineas, la inferior más curva perfilando los ojos y la superior más rectilínea y sobre ella dos motivos de tendencia triangular y cuatro trazos oblicuos dispuestos entre ellos, quizás insinuando el cabello. Entre la cabeza y el cuerpo no existe una banda separadora, tan solo unos trazos oblicuos bajo los ojos complementando su patrón radial.

 

El cuerpo se desarrolla sobre los dos tercios inferiores de la pieza que, entre seis lineas-guia, despliegan cinco registros que albergan cada uno tres motivos triangulares rellenos de tres o cuatro incisiones paralelas, siguiendo las líneas del triángulo principal constituyendo todo ello el manto del antropomorfo. La banda separadora inferior consiste en un registro reticulado y dos líneas horizontales bajo él que delimitan el final de la placa donde por último se representaron unos pies por medio de chico líneas verticales. Presenta una perforación de sección cónica en el extremo superior para proceder a su suspensión como colgante por medio de una cuerda o cinta".

 

Señala que el repertorio de piezas de este tipo no es muy abundante. Contamos con 17 de ellas distribuidas por los diversos distritos portugueses, donde sobresale con una mayor representación Portalegre con 5 piezas y, ya en Andalucía, le siguen las 4 placas de Huelva.

 

Estas placas decoradas se han hallado principalmente en más de 200 horizontes funerarios del cuadrante suroccidental de la Península Ibérica y hasta el momento las numerosas piezas documentadas ascienden a más de 2000. Se fechan de manera amplia desde el IV al II milenio a. C., aunque la inclusión en ellas de los diseños oculados debe establecerse en la primera mitad del III milenio, dentro de las sociedades metalúrgicas del sur peninsular.

 

En sus conclusiones, García Carretero indica que, por lo que respecta al dolmen al que se asocia la placa grabada de Lanzahíta, el dolmen de la Dehesa del Robledoso, "viene a enriquecer el hasta ahora escaso panorama megalítico de Ávila, aunque por el momento, a falta de actuaciones arqueológicas, tan sólo podamos establecer comparaciones con lo que sabemos del único publicado, el Prado de las Cruces en Bernuy-Salinero, a unos 60 km. de la localidad de Lanzahíta, que ofrece una amplia cronología que quizás podamos también hacer llegar hasta los inicios del segundo milenio a. C. para el Robledoso basándonos en la aparición de una punta Palmela en sus inmediaciones".

 

La relevancia del hallazgo de este objeto mueble de pizarra con decoración incisa de origen alentejano radica en ser la primera conocida en la provincia de Ávila, en una zona marginal respecto a diversos focos megalíticos de gran importancia, pero que continúa ofreciendo testimonios que contribuyen al estudio de este periodo de la Prehistoria.