Sentido común como aviso a los navegantes digitales

Una serie de consejos para tratar de mantener a salvo nuestra identidad virtual cuando hay tantos intereses en captar datos de clientes, estudios de mercado de nuestros hábitos de consumo en la red o información de las compañías para las cuáles trabajamos

 A diario ahorramos tiempo pidiendo la compra vía online con el supermercado que además tiene servicio de entrega al domicilio, en vez de entrar en una tienda en rebajas de ropa atestada de gente preferimos elegir las zapatillas de moda con un sólo click de ratón, vemos que nuestro grupo favorito actúa en tres meses y queremos asegurarnos tener ya su entrada, reservamos con nuestros datos personales ese restaurante que siempre esta lleno o consultamos los últimos movimientos de nuestra sucursal bancaria sin movernos de la pantalla de nuestro ordenador.

 

Todo el mundo esta inmerso en la burbuja digital en los aspectos más aparentemente insignificantes de nuestras vidas hasta otras operaciones mucho más complejas pero muchas veces no tenemos el mismo celo con nuestra privacidad que cuando en la calle te piden tus datos personales y número de tarjeta bancaria para colaborar en defensa del Gamusino Ibérico. Solemos desconfiar un poco ante tal insigne organización. Nos preguntamos que animal es el gamusino ibérico, que labor tiene esa asociació, quienes la forman y no entregamos alegremente nuestra información. No es habitual dar la cartera a quien te la pida por simpáticos que se nos muestren.

 

En cambio en varias ocasiones mantenemos la guardia baja en la red cuando no salta una maravillosa pantallita recordando que somos los ganadores del sorteo del útlimo Mac del mercado, que tenemos que rellenar un sencillo formulario y seguramente la rubia despampanante que aparece en la imagen publicitaria nos lo va a traer a nuestro domicilio. No debemos de olvidar que Internet no es la calle de la piruleta en lel mundo de la gominola con el que Homer Simpson ironizaba en un célebre capitulo, no deja de ser una extensión de nuestra realidad en la que nuestras acciones tienen consecuencias y debemos tener cuidado con los pasos que damos. No queremos que utilicen nuestra identidad virtual para cualquier fin, nos carguen compras que no hemos realizado en nuestras cuentas y no es un motivo que deba ser tomado en clave de humor.

 

La semana pasada, el New York Times publicaba un importante agujero en la seguridad de algunas de as principales redes sociales cuando un grupo de hackers rusos han robado información a más de 1.200 millones de usuarios y 500 millones de direcciones electrónicas, que pueden ser suplantadas. Entre las empresas afectadas hay tanto grandes multinacionales de la tecnología, como pequeñas empresas de varios sectores o trabajadores autónomos. Y no es que los rusos sean especilamente malo (no olvidemos la colaboracion de Facebook con la administración de Obama entregando datos personales) realizando estas prácticas exclusivamente sino que en un mundo donde la economía mundial va de la mano de la transmisión de datos digitales; cualquier gobierno, cualquier compañía pueden tener intereses en la captación masiva de inofrmación personal o en atacar bancos de datos de la competencia. Hay un riesgo de todo vale en la jungla digital.

 

Es cierto que la mayoria de personas no son suceptibles a sufrir una violación en sus datos personales por quienes son, ya que no son suficientemente relevantes, pero si que hay 'hackers' que tienen acceso a garandes bases de datos o eligen a un objetivo por trabajar dentro de una compañia determinada a la que quieren robar información. Hay compañías especializadas en la seguridad online, como es el caso de la pionera Checkpoint desde hace más de 20 años, que protegen grandes sistemas para grandes coporaciones, empresas,gobiernos, banca mediante el asesoramiento y el desarrollo de programas de protección. En ocasiones la pérdida de un telefóno móvil personal puede afectar a la información de una compañía.

 

Antonio Abellán, responsable técnico de Check Point, recuerda que uno de los mejores consejos que se pueden dar a los navegantes virtuales  es el "sentido común" para proteger nuestra identidad en la red." Hace 20 años la gente no daba con facilidad su número de telefóno por la calle sin saber a quién se lo estaba dando, su tarjeta bancaria, domicilio o historial clínico" recuerda a Abellán para no perder de vista el cuidado que ponemos en nuestro día día en la calle y que en muchas ocasiones lo relajamos delante de una pantalla

 

Una de las formas más comunes de proteger con mayor eficacia nuestros datos es utilizar passwords 'fuertes' que combinen letras, palabras, númeración y que períodicamente sean modificadas en un plazo de entre 15 días y un máximo de dos meses, para tratar de proteger cualquier intrusión en nuestra seguridad.  Un ejemplo de contrseña variable cada poco tiempo es Pepito123dolar, Pepito456dolar, Pepito789dolar y es que no necesitamos desencriptar la sucesión de Fibonacci para hacer contraseñas más seguras. Aún con todo siempre puede haber fallas en la protección de datos y es muy complicado conocer su tus datos han sido robados o estan siedno utilizados sin nuestro consetimiento, así que recomiendan que períodicamente se revisen todas las operaciones bancarias para ver si algo no cuadra. Al igual que del práctico consejo que nunca esta demás recordad de no utilizar la misma contraseña para cada cuenta sino que todas sean diferentes entre sí.

 

Algunas compañías como la banca cuentan con prestaciones adicionales de seguridad como una autenticación secundaria, una autenticación doble y útiles programas de gestión de contraseñas como 'LastPass' o 'Password Safe'. El responsable de comunicación de Check point explica a este diario que no son aplicaciones nada técnicas, sino que sirven para tener un programa con un password principal que revisa el nivel de seguridad de las contraseñas de cada cuenta que tenemos y que nos recuerda cuales son estas contraseñas. Finalmente aconsejan tener actualizado y activo un antivirus de un fabricante homologado, al igual que un antispam y un 'Firewall' que doten de mayores garantías al correcto funcionamiento y seguridad de nuestro ordenador personal.

 

Debemos recordar que en muchas ocasiones la protección de nuestros datos personales depende de terceros, de grandes compañías que se aseguren de cumplir el protocolo correspondiente con información sensible de sus clientes y dependemos de que sus sistemas de seguridad funcionen correctamente.

 

No hay que olvidar que internet puede ser como una casa con tres ventanas y una puerta donde los ladrones puden intentar robarte sin saber excatamente por dónde pueden entrar o que es lo que buscan. Hay que asegurar las tres ventanas y la puerta con varios candados y alarmas a punto.