Seis consejos para ahorrar batería y mejorar el rendimiento de tu iPhone

“Mi móvil tarda un minuto en encenderse, ¿qué hago?” “¿Por qué mi iPhone abre tan lento las aplicaciones?”. Si alguna vez has pensado algo similar, es muy probable que tengas el teléfono lleno de basura y/o que su rendimiento no sea el adecuado debido a una mala configuración.

Con la llegada de iOS 9 a los terminales, como en todas las actualizaciones de 'software', se produjeron cambios significativos en el sistema operativo. Dichos cambios han mejorado la experiencia de usuario en términos generales, pero también han provocado ciertos problemas, como puede ser en el desbloqueo del terminal a través de la huella dactilar.

 

A pesar de que haya aspectos tanto positivos como negativos, para que todo sistema funcione de forma correcta, como usuario tu también tienes que cuidar tu teléfono o tableta, ya sea limpiándolo de vez en cuando y procurando que esté lo mejor optimizado posible y, por qué no, ahorrar esa tan preciada batería que escasea siempre que realmente la necesitamos.

 

De ahí estos consejos para  que tu smartphone no acumule suciedad, el rendimiento no decaiga y la autonomía dure un poco más.

 

1. DESACTIVA TOTAL O PARCIALMENTE LA BÚSQUEDA SPORTLIGHT DE SIRI

 

La búsqueda Spotlight son las sugerencias de Siri, el asistente de voz propio de la compañía. Básicamente, lo que hace dicho asistente es que, cuando busques algo en tu teléfono, ya no te dirá que aplicaciones, personas, etc., puedes consultar o utilizar porque está relacionado con tu búsqueda o con lo que vas a buscar.

 

A pesar de que es una de las novedades de iOS 9, cierto es que, si quieres que Siri te diga algo, lo más habitual es que mantengas pulsado el botón de inicio para contactar con ella, por lo que aquí te tienes que plantear si usas mucho esta característica o no.

 

Si estas sugerencias no te sirven de nada en tu día a día, desactiva totalmente la opción yendo a Ajustes > General > Búsqueda Spotlight > Pulsar el botón verde para desactivarlo.

 

Si lo usas en contadas ocasiones y/o aplicaciones, lo más recomendable es que lo habilites solo en aquello en lo que te es útil, algo que en el mismo panel de búsqueda podrás hacer con todas las aplicaciones que tengas instaladas.

 

2. ELIMINA LAS ACTUALIZACIONES EN SEGUNDO PLANO DE APPS QUE NO USES

 

Las actualizaciones en segundo plano llegaron de la mano de iOS 8 y se utilizan para que, una vez esté el teléfono conectado a una red WiFi, este pueda descargar las nuevas versiones de las aplicaciones instaladas sin que esto interfiera con su funcionamiento y sin que el usuario tenga que hacer nada de forma manual.

 

Lo mejor es que vayas a Ajustes > General > Actualización en segundo plano y que desactives aquellas apps que no necesites que se actualicen de forma automática porque no las usas lo suficiente como para que hacerlo de forma manual sea una tortura.

 

3. CUIDA TU PANTALLA DE INICIO

 

Al igual que ocurre con los móviles Android, es importante que tu pantalla de inicio esté lo más limpia posible. A diferencia del sistema operativo de Google que tiene el menú de aplicaciones a parte, con Apple todas tus apps aparecerán en esa pantalla de inicio: si tienes muchas, al final acumularás varias pantallas de inicio que tendrás que recorrer para buscar lo que quieras abrir y esto es algo que no debe ocurrir.

 

Lo recomendable es que agrupes tus apps en carpetas y dejes fuera de ellas las que realmente utilices cada dos por tres. 

 

4. BORRA TODO AQUELLO QUE NO UTILICES

 

Muy obvio, pero fundamental a la vez. Las personas tenemos tendencia a acumular cosas (aplicaciones, imágenes, vídeos, música) “por si algún día las utilizamos”. Esto, en un teléfono móvil con una capacidad limitada es un error que a la larga pasará factura.

 

Borra todas aplicaciones que no utilices, no te lo pienses, si no las usas es por algo. En cuanto a los archivos, haz una copia de seguridad cada cierto tiempo – iCloud es muy útil para esto – y pasa todas tus fotografías o vídeos a un ordenador/disco duro para mantener tu terminal lo más ligero posible en cuanto a contenido se refiere.

 

5. CIERRA TODAS LAS APLICACIONES CUANDO SALGAS

 

Tengas el iPhone, iPad o iPod que tengas, desde que iOS existe, una vez sales de la aplicación que estés utilizando, esta se queda funcionando en un segundo plano, consumiendo los recursos y la batería correspondiente.

 

Si quieres mejorar la vida útil de tu terminal y mantenerlo optimizado, cuando salgas desde un 'app' al menú principal, ciérrala y ya la abrirás cuando vayas a volver a utilizarla. Para ello, tendrás que pulsar el botón de inicio o “home” dos veces seguidas. Una vez lo hagas, te saldrán una serie de ventanas que se corresponden a todas aquellas aplicaciones que tengas abiertas. Para cerrarlas basta con deslizar hacia arriba la app en cuestión.

 

6. BORRA LA MEMORIA DE CACHÉ DE SAFARI

 

En Android la memoria caché particular de cada aplicación se puede borrar de una forma sencilla yendo a la lista de apps y seleccionándolas una a una. iOS no ofrece esta posibilidad, pero eso no quiere decir que no haya una aplicación determinada que necesite esta limpieza: Safari.

 

Safari almacena muchos datos temporales en los dispositivos que hacen que vayan más lentos – que tenga que ir a buscar un dato cada vez que tu lo requieras para utilizar el navegador no es precisamente sinónimo de velocidad -, por lo que es recomendable borrar los datos y el historial cada poco tiempo.

 

Para llevar a cabo la limpieza manual del caché, tienes que ir a Ajustes > Safari > Borrar historial y datos de sitios web.

 

Además hay otra serie de consejos básicos que debes recordar: Si no estás usando la WiFi, el Bluetooth, la ubicación o los datos móviles, apágalos; no dejes cargando el teléfono toda la noche porque sobrecargas la batería; reduce el brillo de tu pantalla y desactiva la opción de brillo automático; en aquellas zonas en las que no haya cobertura o simplemente en aquellos momentos en los que sepas que no vas a utilizar tu terminal activa el modo avión para que el iPhone se relaje, y, por último, activa la función de Ahorro de energía –se activa sola cuando el teléfono está a menos de un 20 por ciento de batería– si quieres alargar un poco más su autonomía, aunque para ello veas reducidos los efectos visuales o la comprobación automática del correo, entre otros aspectos.