Seco, cálido y tardío, así ha sido nuestro verano

El verano de 2013 en Castilla y León, a falta de dos días para que finalice, ha sido "seco, cálido y tardío", con 20,2 grados de temperatura media y precipitaciones un 28 por ciento por debajo de la media.

El mes de junio ha tenido un carácter "frío" debido a los vientos de componente norte y nordeste que han alargado unas temperaturas bajas, cuyo descenso más importante y "extraordinario" se ha registrado entre los días 16 y 17, que en muchos casos ha superado una diferencia térmica de 12 grados en 24 horas.

En cambio, la temperatura máxima del mes de junio se ha registrado el día 30 en Sotillo de la Adrada (Ávila), con un valor de 36,8 grados. Con respecto a la mínima, el día 1 y el 24 se registró en Ucero (Soria) una temperatura de 0,0 grados centígrados.

Por su parte, julio ha sido "muy cálido", registrándose las temperaturas más altas entre los días 5 y 9. En concreto, el día 8 se han alcanzado los 39,4 grados en Candeleda (Ávila) y el día 7 en Ávila se ha dado una noche "tropical", con valores por encima de los 20 grados. Además, la Aemet ha destacado un "episodio cálido" entre los días 5 y 12, con medias de 25 grados.

El valor más bajo del mes de julio se ha producido el día 28, con valores inferiores a 20 grados en el noroeste de la Comunidad. En la madrugada de ese día, en Astorga (León), se ha registrado una temperatura de 6,7 grados.

Finalmente, agosto ha tenido un carácter "normal", con temperaturas máximas en la segunda quincena del mes, como en el día 11, cuando se rebasaron los 30 grados en toda la Comunidad, mientras que los valores más bajos se han registrado entre los días 3 y 8 y a partir del día 24.

PRECIPITACIONES "MUY INFERIORES" A LO NORMAL

La distribución de las precipitaciones ha tenido un carácter muy heterogéneo, cuyos valores más altos se han registrado en el tercio nordeste, en donde han tenido un verano "húmedo", aunque en el resto de la Comunidad el verano ha sido "seco o muy seco".

En el mes de junio ha sobresalido Burgos, que ha alcanzado el nivel más alto de precipitaciones, con 65,4 litros por metro cuadrado y Segovia, con el nivel más bajo, de 7,0 litros por metro cuadrado. Las precipitaciones se han concentrado entre los días 5 y 9 y entre el 16 y el 19.

Julio ha sido un mes con atmósfera "inestable", con "numerosas" tormentas, precipitaciones "escasas" en el suroeste de la Comunidad y registros más altos en Villapún (Palencia), con 93 litros por metro cuadrado y Benavente y Morales de Toro (Zamora), con 85 litros por metro cuadrado.

En las capitales de provincia, el valor más alto ha correspondido a Soria (81 litros por metro cuadrado) y el más bajo a Ávila (cuatro litros por metro cuadrado. Además, ha habido episodios de tormentas "muy fuertes" o "torrenciales" entre el 10 y el 16, el 19 y el 22 y los días 27 y 28.

"SALVADOS" POR LA PRIMAVERA

En cuanto a las precipitaciones, agosto ha sido el mes más seco desde 1991, aunque cabe destacar las registradas en Lagunas de Somoza-León, con un valor de 63 litros por metro cuadrado del día 12, y las zonas con mayores valores de pluviometría, tales como el Sistema Ibérico de Soria, al superar los 30 litros por metro cuadrado.

Por estos valores de lluvia, el delegado Territorial de la Aemet en Castilla y León, Pablo Ortiz, ha considerado que las reservas de agua en los pantanos se han "salvado" por la primavera lluviosa en todo el país.

Ortiz también ha destacado el episodio de las lluvias "torrenciales" que afectaron a las localidades vallisoletanas de Boecillo y Laguna de Duero, en las que cayeron en torno a 90 ó 120 litros por metro cuadrado en "poco tiempo", mientras que, a la misma hora, en Valladolid capital no se registró "absolutamente nada".

Así las cosas, el año hidrológico va a finalizar con un 24 por ciento de "superávit" de agua en España respecto al año pasado, un 15 por ciento más en Castilla y León.

Las cantidades acumuladas en el tercio sur peninsular y en Navarra, parte de la Rioja, del País Vasco, noroeste de Aragón, extremo nordeste de Castilla y León, así como algunos puntos de las islas occidentales de Canarias y del sur de la isla de Mallorca se han registrado por encima del 150 por ciento.

Tan sólo en las islas orientales de Canarias, el centro peninsular y pequeñas zonas del sureste y del levante, las precipitaciones han quedado "ligeramente" por debajo de las normales.