Se reduce en 19 puntos el número de castellanoleoneses con depresión postvacacional

Castilla y León, entre las cinco comunidades donde se ha registrado un mayor aumento de empleados sin dicho padecimiento
El volumen de trabajadores que experimentan depresión a la vuelta de sus vacaciones de verano ha registrado en Castilla y León una reducción de más de 19 puntos porcentuales respecto al 2011. Esta es una de las principales conclusiones del informe elaborado por Randstad y recogido por Europa Press entre una muestra aleatoria de casi 1.000 personas por toda la geografía española.

En este sentido, el 53,33% de los encuestados en esta Comunidad Autónoma ha afirmado que regresa a la oficina con normalidad y sin padecer depresión postvacacional, mientras que el pasado año las personas que reconocían no sufrir este síndrome alcanzaron el 33,87%.

En el ámbito nacional, el número de empleados que, según este informe, no padece depresión a la vuelta al trabajo supera el 53% de los encuestados. Esto indica que los trabajadores están más comprometidos con su empleo y valoran más su puesto de trabajo ya que son conscientes de las dificultades del mercado laboral en la actualidad.

Este trastorno dificulta la adaptación al nuevo ritmo laboral y se manifiesta en irritabilidad, insomnio o tristeza, así como dolores de cabeza, alteraciones en el apetito o desmotivación.

Por regiones, Castilla-La Mancha (38%), Madrid (37%) y Canarias (31%) son las comunidades autónomas donde se ha producido una mayor aumento en el volumen de trabajadores sin estrés postvacacional. Le siguen Aragón (21%), Castilla y León (19%) y Extremadura (16%). En cambio, los asturianos y los vascos son los únicos cuyos resultados manifiestan un aumento de este estado anímico a la vuelta al trabajo tras el periodo estival.

ENTRE UNA Y DOS SEMANAS

El informe de Randstad evalúa, además, la media de tiempo que necesitan los trabajadores a nivel nacional para superar el estrés después del verano. Entre una y dos semanas es el periodo que predomina entre los encuestados que aseguran padecer este estado (56%). Además, más del 39% de los consultados se adapta al ritmo de trabajo con el paso de un día, mientras que un 3,5% supera esta situación con más tiempo.

Los resultados de esta encuesta concluyen que prácticamente son inexistentes las diferencias en función del grado de estudios académicos de los consultados. Los trabajadores universitarios o formados en FP estresados (51,6% y 50,5%, respectivamente) superan ligeramente a los que niegan padecer este trastorno.

La mayoría de los empleados con estudios de Bachillerato (55%) y EGB-ESO (66%) regresan de las vacaciones y se adaptan al trabajo sin dificultades. En esta misma línea se expresan los trabajadores sin estudios. Un 54% indica que su vuelta tras las vacaciones se desarrolla con normalidad.

Por edades, seis de cada diez empleados de entre 16 y 24 años no sufren depresión postvacacional, seguidos de los trabajadores con una franja de edad comprendida entre los 25 y 29 años (59%) y los de 45 y 65 (53,5%). Es decir, a mayor edad, más nos cuesta volver a la rutina.

En cuanto a géneros, algo más del 60% de los hombres encuestados reconoce no sufrir depresión postvacacional, mientras que entre las mujeres este porcentaje se reduce a poco más del 48%. Año tras año, las mujeres aluden a mayores dificultades a la hora de incorporarse a su rutina habitual.

Sin embargo, estas diferencias entre géneros no se dan en todas las franjas de edad. En general, las mujeres mayores de 30 años tienen más responsabilidades familiares y por tanto la vuelta al ritmo habitual incluye también mayores responsabilidades en el área personal.