Se incrementan los daños por lobos en el término municipal de El Barraco

Los lobos atacaron a un ternero de pura raza limousina, de tres meses de vida. Según UCCL Los servicios de guardería de Medio Ambienten indicaron al ganadero que no podían hacer la inspección al animal atacado en dos días.

Poco a poco los lobos van avanzando sus cacerías en el Valle del Alberche. Así, el término municipal de El Barraco, que hasta ahora sufría muchísimos menos daños que otros limítrofes como San Juan de la Nava o Santa Cruz de Pinares, está viendo incrementados los ataques a sus ganaderías.


Ayer tarde el ganadero Alejandro Estevez pudo advertir esta triste realidad en su propia explotación de ganado vacuno. Así, se encontró con un ternero de tres meses de edad, de pura raza limousina, que había sido atacado muy gravemente, aunque todavía estaba vivo.

El ternero falleció, a causa de las enormes heridas en una pata delantera y otra trasera, en la mañana de hoy. Los lobos le han devorado vivo casi todo el músculo de una de las patas traseras. El paraje donde fue atacado se denomina “El Valdio Juncarejo”, siendo hasta la fecha media docena el número de animales muertos por los lobos aquí. El valor de mercado de este animal supera los  500 euros.


A pesar de que el ganadero llamó inmediatamente a los agentes ambientales de la Junta de Castilla y León, según UCCL,  "estos le respondieron que en dos días no podían hacer el correspondiente acta de inspección". Esta organización agraria considera "inverosímil esta actitud de los agentes ambientales, que obliga al ganadero a tener que proteger el cadáver del animal de que no sea terminado de comer por los buitres o por los propios lobos".


Según informa UCCL, 2Ávila es, con diferencia, la provincia de Castilla y León en la que más se están cebando los lobos en ataques a ganaderías, sin que por parte de la Junta de Castilla y León se haga algo para compensar de los daños o bien para reducir estos mediante el abatimiento de la enorme cantidad de lobos existentes. Además, se da la circunstancia de que a algunos ganaderos que tienen suscrito un seguro, y debido al alto número de siniestros que están padeciendo, las correspondientes compañías les han informado de que no se les van a renovar el seguro en la siguiente anualidad".