"Se acabó vivir como un cura"

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El número de sacerdotes abulenses en activo se sitúa en torno a los 100, mientras que de ellos solo 48 tienen menos de 65 años. Asimismo, cada cura de la Diócesis de Ávila se reparte una media de 7 parroquias. 

El administrador diocesano de la Diócesis de Ávila, Alejandro Jiménez, ha manifestado que "se acabó vivir como un cura", en referencia al nivel de vida que llevan hoy en día los párrocos abulenses, como consecuencia de que cada vez son menos los hombres que se dedican a ello.

 

El ecónomo de la diócesis ha reconocido que en Ávila los 100 sacerdotes en activo se tienen que dividir las 264 parroquias de la provincia, por lo que, según han avanzado cada párroco tiene una media de siete parroquias. Asimismo, ha avanzado que únicamente 48 curas no superan los 65 años de edad. 

 

Para Alejandro Jiménez hay que sumar, por otro lado, que se trata de "personas cualificadas y con experiencia" que cobran "750 euros al mes en 14 pagas" y a quienes "el complemento por asistencia pastoral para gasolina y otros gastos que se les ocasiona no cubre más del 65% del gasto real".

 

Finalmente, ha destacado que los sacedotes abulenses tienen bastante trabajo y apenas disponen de descanso, ya que los lunes los dedican a asuntos personales, de martes a viernes visitan a los más necesitados, y los fines de semana a la Eucaristía.