SATSE alerta del cierre de 900 camas en los hospitales de Castilla y León este verano

"Se ha vuelto a constatar que los gestores sanitarios han vuelto a primar los intereses de ahorro económico a los generales de ofrecer, también en verano, la mejor atención posible al ciudadano".

Alrededor de 15.000 camas se han cerrado este verano en los distintos centros sanitarios de España, según las estimaciones del sindicato SATSE, como consecuencia de los recortes 'estivales' que han supuesto, un año más, menos servicios y profesionales para atender a los ciudadanos.

 

Al menos eso es lo que denuncian desde est sindicato, alertando además de que los “síntomas de este mal generalizado no se han hecho esperar y el cierre de camas ya está provocando, entre otras graves consecuencias, el aumento de las listas de espera, tanto médicas como quirúrgicas,  las altas de forma precipitada,  y  el  amontonamiento de pacientes en Urgencias, obligando a los profesionales a atenderlos, en muchos casos,  en los pasillos".

 

Asimismo, el cierre de camas en los centros hospitalarios ha aumentado el índice de enfermos desplazados que no pueden ser atendidos en la unidad correspondiente a su patología, y que, por tanto, son vistos por profesionales no especializados.

 

Otra circunstancia muy preocupante que se ha producido "también este año es que en algunas comunidades autónomas el cierre de camas empieza antes, en el mes de junio, y se prevé que se alargue hasta el mes de noviembre, contradiciendo el argumento dado por las propias administraciones de que se ajustan recursos y plantillas por las vacaciones", agregan desde SATSE.

 

Por comunidades, los datos recopilados por SATSE concluyen que se cerraron en torno a 15.000 camas, teniendo el convencimiento de que pudieron ser más, porque este año la opacidad de algunas administraciones y gerencias a la hora de dar los datos ha sido mayor si cabe, y de algunos centros concretos directamente no se han facilitado.

 

Algunos ejemplos son los de Andalucía, con 2.900 camas cerradas; Madrid, con 1.800; Baleares, con 300 camas; Euskadi, con cerca de 1.200; Castilla-La Mancha, con más de 900 camas, o Castilla y Léon con también 900 camas.

 

Además del cierre de camas, "los centros hospitalarios cuentan con un menor número de profesionales, al no producirse prácticamente sustituciones de las personas que se van de vacaciones".

 

En definitiva, "para la organización sindical se ha vuelto a constatar que los gestores sanitarios han vuelto a primar los intereses de ahorro económico a los generales de ofrecer, también en verano, la mejor atención posible al ciudadano", concluyen.