Sara Escudero: "Los que hemos tenido la suerte de nacer con unos mínimos, debemos echar una mano"

La humorista abulense, Sara Escudero, ha concedido una entrevista a este periódico donde nos habla de su experiencia como embajadora de UNICEF contra la desnutrición infantil. La colaboradora de televisión ha regresado recientemente de un proyecto en Mauritania.

Sara Escudero se ha criado en la localidad de Arenas de San Pedro. Inició la Licenciatura de Medicina en la Universidad de Salamanca, que posteriormente abandonó, trasladándose a Madrid para cursar estudios de teatro. 

 

Es monologuista profesional desde 2007 y el Club de la Comedia la eligió en 2011 como ganadora del V Concurso de Monólogos. Desde enero de 2014 forma parte del equipo del programa ‘Zapeando’. Además, en junio de 2014 publica su primer libro “En ocasiones veo frikis” y un año más tarde preestrena su primera obra de teatro “Te elegiría otra vez”. Finalmente, desde este 31 de agosto colabora en el programa de radio ‘Atrévete’.

 

- ¿Qué tal su experiencia en Mauritania como colaboradora de UNICEF?

- Ha sido el viaje más maravilloso de mi vida. Durísimo pero esperanzador al 200% y toda una lección de comportamiento y de sentido de grupo. Que todos somos y merecemos lo mismo y tenemos que pelear por conseguirlo desde los que tenemos cubierto mucho más que lo básico.

 

- ¿Qué labor ha desempeñado en esta localidad?

- Fui con Unicef España como embajadora, para ver y contar aquí cómo desarrollan su trabajo, cómo se hace efectiva y real la ayuda que mandamos y ha sido un quitarme el sombrero ante la entrega de esta gente. Es maravillosa.

 

- ¿Cuándo se decidió a colaborar con UNICEF?

- Siempre he sido socia, y en mi familia, desde pequeña, pero cuando me lo propusieron en septiembre me pareció el regalo de mi vida. Poder ayudar de manera tan tangible es un privilegio.

 

- ¿Qué países ha visitado colaborando con este proyecto?

-Mi viaje fue a Mauritania, que es de los que tiene ahora mismo una de las peores situaciones. Pero Unicef abarca y ayuda a niños de muchísimos otros países.

 

- ¿Qué es lo que más le ha impactado de su visita a estos países?¿Por qué?

- Todo. Es muy muy difícil resumir en unas líneas lo que ves y vives allí, hacerte consciente de su realidad. Te descoloca ver que cosas tan habituales y normales para nosotros como abrir el grifo y que salga agua, o tener un baño, o poder cocinar, allí no existe. Sin embargo, a nada que tienen una palangana de agua y un recipiente para hacer potable otro poco: la comparten con ellos y contigo si te sumas. Son el amor y el sacrificio hechos personas.

 

- ¿Tiene algún proyecto más en mente?¿Cuál?

- De momento es mi obra de teatro (“Te Elegiría Otra Vez –siempre hay un roto pa un descosío-“) y continuar disfrutando de lo que hay y de lo que tengo. 

 

- Por último, ¿qué mensaje mandaría a todas las personas que lean esta entrevista?

-  Que ayuden, por favor. Que no nos tapemos los ojos. Que se ha reducido a la mitad el número de muertes infantiles por desnutrición pero sigue siendo una burrada. Y se puede evitar. Que no seré yo la que haga demagogia y diga “no comáis eso porque hay niños que se mueren de hambre en el mundo” porque ninguno tenemos la culpa de haber nacido donde hemos nacido. Pero creo que los que hemos tenido la suerte de nacer con unos mínimos no tan mínimos, debemos echar una mano. Lo que para nosotros es nada (un SMS con la palabra UNICEF al 38028 cuesta 2€) allí salva a niños de morir por desnutrición (con un SMS da para tratamiento de un niño durante dos días). Es un café. Transformémoslo en vida. ¡Ahora no podemos parar!