Sala rechaza la renuncia de Gay, Pérez Vera y Delgado, por lo que estarán hasta su renovación

Estos puestos dependen de la aceptación del Presidente
La renuncia constituía una de las siete causas de cese de magistrados contempladas en el citado artículo de la LOTC. Junto a la expiración del plazo de nombramiento, son los dos únicos supuestos cuya aceptación corresponde en exclusiva al presidente del Tribunal Constitucional.

El resto de las contempladas en la norma -por incurrir en causa de incapacidad, incompatibilidad sobrevenida, por dejar de atender con diligencia los deberes de su cargo, por violar la reserva propia de su función o por haber sido declarado responsable civil en algún delito- son causas de cese sobre las que corresponde responder al Pleno de este órgano por mayoría simple o cualificada, según los casos.

Los tres magistados dimisionarios -dos designados a propuesta de PSOE y un tercero a instancias del PP- son aquéllos cuya plaza debía haberse renovado por la Cámara baja antes del pasado 7 de noviembre junto con la vacante que dejó Roberto García-Calvo, fallecido en mayo de 2008.

La ausencia de renovación y la paralización en el Congreso de los contactos políticos dirigidos a renovar las plazas ha sido razón aducida por los magistrados para justificar su extrema decisión, que es la primera vez que se produce en la historia de este órgano.