Ruth Beitia gana la Diamond League de Roma con la mejor marca de 2015

Ruth Beitia en el Mundial de Sopot de pista cubierta

La saltadora española Ruth Beitia logró la victoria en la reunión de Roma de la Diamond League, cuarta prueba de la temporada, tras conseguir la mejor marca del año con 2.00 metros, en una prueba que también ofreció la mínima mundialista a otros dos atletas nacionales, Kevin López (1:45.59) y Jesús España (13:22.97).

Beitia se alineó en un concurso de enorme nivel, como si de un Mundial se tratara. La cántabra pasó a la primera 1.80 y 1.85, asentándose perfectamente a la competición. Con una mejor marca este año de 1.88, afrontó el 1.90, que también franqueó a la primera tentativa, informó la Federación Española de Atletismo.

La barra se situó entonces en 1.94, con todavía ocho atletas en liza y la montañesa volvió a superarla al primer intento. Había conseguido ya la mínima para el Mundial y para los Juegos de Río de Janeiro. Sin embargo, Beitia fue capaz de superar el 1.97, altura en la que se situaba la mejor marca mundial del año.

En el último salto del concurso, la santanderina superó de forma formidable el listón, rozándolo ligeramente, pero le resultó suficiente para ganar la prueba por delante de la croata Blanca Blasik y a la polaca Kamila Licwinko, que no pudieron superar el 1.97.

Por su parte, el sevillano Kevin López --plusmarquista español en 800 metros-- finalizó undécimo en su distancia, pero logró un tiempo que fue suficiente (1:45.59) para hacer la mínima de cara a los Mundiales de Pekín, mientras que Jesús España acabó el decimotercero, pero también obtuvo el billete mundialista en los 5.000 metros. España firmó un cronómetro de 13:22.92.

Además, completó la actuación española en Roma el lanzamiento de peso de Borja Vivas, que se clasificó noveno con 19.72 metros, mientras que Pablo Torrijos, plusmarquista nacional de triple, se quedó sin acceso a la mejora merced a sus 15,88 metros de la segunda ronda y María del Mar Jover --en longitud-- quedó octava con 6.48 metros, lejos de los 6.70 que requiere el Mundial de Pekín.