Rompiendo la tradición por la defensa del medio ambiente

Son muchos los pueblos que celebran de diferente forma la noche de San Juan. En Muñagalindo la tradición es que los jóvenes del pueblo cortarán el árbol más grande que encontrarán y lo colocarán en el centro del pueblo. Pero este año han decidido “indultarlo” y además plantar otro árbol en señal de respeto de medio ambiente

Cuentan los mayores que la noche de San Juan, una noche mágica y de muchas tradiciones, todos los deseos que pides se cumplen, los jóvenes de Muñogalindo este año han pedido “proteger el medio ambiente y que no desaparezcan los árboles”, pero por si acaso el deseo no se cumple serán ellos los que lo hagan realidad.

 

En Muñogalindo la  tradición, desde hace muchos años,  es que los jóvenes salieran a cortar un árbol, que fuera lo más alto posible, para colocarlo en la plaza del pueblo. También es tradición que “se pongan rosas o cardos en las ventanas de las chicas, según la relación que con ellas se tenga”.

 

Pero este año, después de meditarlo mucho, han llegado a la conclusión de que es una pena verle secarse y morir, y por eso han decidido “que lo vamos a “indultar”, en su lugar, pondremos una rama de un árbol grande de forma simbólica o plantaremos un árbol nuevo”.

 

 

A lo mejor por esta buena causa se cumplirán no uno sino dos deseos, “aunque también les gustaría que en otros pueblos cunda el ejemplo y que se dejen de talar más de 200 árboles en la provincia todos los años por estas tradiciones”.