Regreso al siglo XXI

La ciudad de Ávila regresa este lunes al siglo XXI  tras un fugaz, pero intenso, viaje a la Edad Media que ha llenado un año más las calles de su casco histórico de caballeros, bufones, cortesanas, mercaderes y demás habitantes del Medievo. Ni la intermitente lluvia ha conseguido retener en sus casas a abulenses y visitantes que aun se aferraban en las calles a las últimas horas del domingo para mantener vivo un sueño que, otra vez, se ha convertido en la fiesta más multitudinaria de la capital abulense

La Muerte y su séquito protagonizaron este domingo el pasacalles de cierre de un fin de semana mágico en el que la ciudad antigua de Ávila volvió a ser hogar de estrambóticos personajes salidos de leyendas, oficios ancestrales, caballeros de reluciente armadura, hermosas damas de la corte, arqueros, comerciantes, principes y princesas que, envueltos en amplias gamas de olores y sabores del pasado, han abierto un paréntesis temporal para olvidar por un momento las preocupaciones del día a día y disfrutar de la que ya es la Fiesta de Ávila. Terminaron las XVII Jornadas Medievales Ciudad de Ávila.

 

Ni el empeño del cielo en aguar, nunca mejor dicho, la fiesta, con lluvias intermitentes durante viernes y sábado, ha impedido que abulenses y foráneos se impliquen a fondo y participen en masa de unas Jornadas Medievales esperadas y celebradas por todo lo alto. La Plaza de la Catedral, la Calle Reyes Católicos o el Mercado Chico se inundaron otra vez de una auténtica marabunta humana con ropajes de época que, envuelta en acordes de otro tiempo, enturbiaba los sentidos hasta hacernos creer, cual Quijotes, en gigantes y dragones.

 

Justas medievales, torneos de arqueros, juicios a herejes, teatro, música, desfiles y un sinfín de actividades han hecho las delicias de niños y mayores. Cristianos, musulmanes y judios se han unido en un solo pueblo que ha ayudado a la ciudad de Ávila a mantener vivo el recuerdo de sus orígenes y que le pondrá las cosas muy difíciles para aceptar que, un año más, se ha echado el cierre al Mercado de las Tres Culturas.