Referendum en Grecia: Dos caminos para un país

Si los votantes helenos dan el 'SÍ', el ministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, ha asegurado que presentará su dimisión.

El referéndum que se celebra hoy, anunciado por el primer ministro griego, Alexis Tsipras, hace unos días, deja al pueblo griego la difícil labor de decidir sobre su futuro.

 

¿Los griegos apoyarán el 'sí'? ¿Será el 'no' el ganador? Por el momento, hay que esperar unas horas para conocer las respuestas a estas preguntas. Sin embargo, lo que sí se sabe son las opciones de Grecia y cómo actuaría la Unión Europea (UE) en caso de que el país heleno decidiera dejar de pertenecer a ésta.

 

DOS CAMINOS PARA GRECIA

 

Por un lado, los ciudadanos griegos podrían votar a favor de aceptar las condiciones que Bruselas le ofrece para recibir el rescate. Si los votantes helenos dan el 'SÍ', el ministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, ha asegurado que presentará su dimisión.

 

Por otro, se especula con la posibilidad de que, si gana el 'NO', Grecia deje de ser un país miembro de la eurozona e incluso de la Unión Europea (UE). No obstante, ¿cuál es la normativa con respecto a esta situación?

 

LA UE, SIN PLAN B

 

"La salida de un estado de la zona euro no entra en nuestros planes", según han informado fuentes consultadas por Mercado Financiero. Además, en Bruselas no cuentan con un plan B ya que consideran que "si ambas partes se empeñan, un acuerdo es posible".

 

La normativa al respecto solo contempla una posible salida de la UE, no se encuentra una parte específica que explique cómo se actuaría en caso de que un miembro de la eurozona quisiera salir de ella sin salir de la UE.

 

"No está previsto en los tratados que un Estado salga de la Eurozona pero sí existe un artículo que permite a un país retirarse de la UE. Para la Comisión Europea, Grecia es un miembro de la UE y de la eurozona y seguirá", han añadido las fuentes consultadas relacionadas con este órgano europeo.

 

ARTÍCULO 50

 

El Artículo 50 del Tratado de la Unión Europea de 7 de febrero de 1992 firmado en Maastricht dispone de cinco puntos en los que explica qué opciones tienen los países pertenecientes a la UE en caso de que quieran dejar de formar parte de ella.

 

En ningún momento se refiere sólo a los países que forman parte del Eurogrupo, sino que va dirigido a todos los países que forman la Unión, utilicen la moneda única o no.

 

Dicho artículo se puede encontrar en las disposiciones finales del Título VI del Tratado de Maastricht y expone en primer lugar que "todo Estado miembro podrá decidir, de conformidad con sus normas constitucionales, retirarse de la Unión".

 

En el apartado dos explica cómo debe proceder el país que quiere salir de la UE, en el tercero cuándo los tratados se dejarán de aplicar a ese Estado Miembro y en el cuarto determina que los miembros de los consejos (tanto del Consejo Europeo como del que represente a dicho Estado) no pueden participar en el proceso.

 

En el último apartado, explica que si ese país quiere volver a pertenecer a la Unión Europea seguirá para ello el procedimiento establecido en el artículo 49 de este mismo Tratado.