Reconocen como heredera de un terrateniente que murió dejando 15 millones en bienes a la hija que tuvo con la criada

Una juez de Sevilla ha estimado la demanda interpuesta por una mujer, identificada como Sofía Reguera, y le ha reconocido su "legítima filiación" como hija de un ganadero y terrateniente de la provincia sevillana ya fallecido que mantuvo una relación sentimental con su madre, que trabajaba como criada en su finca.

El abogado de la demandante, Fernando Osuna, ha informado de que, tras más de cinco años de proceso judicial, la juez de Primera Instancia número 5 de Sevilla ha dictado una sentencia en la que reconoce la filiación de esta mujer como hermana del único heredero, y, por tanto, como hija de este rico terrateniente, que ha dejado una herencia valorada en 15 millones de euros.

En el juicio celebrado el pasado 3 de mayo, dos peritos del Instituto Nacional de Toxicología que analizaron muestras de saliva y de cabello tanto de la demandante como del demandado --el hijo del terrateniente-- a fin de comparar sus respectivos ADN ratificaron que ambos son hermanos "con un 99,99 por ciento de posibilidades", una prueba que ha sido "clave" para que la juez estime la demanda.

La prueba de ADN se realizó únicamente entre los hermanos debido a que el padre ya había sido incinerado, punto en el que la juez ha puesto de manifiesto en la sentencia que dicha incineración se hizo "de mala fe" y con el objetivo de "dificultar" la averiguación de los hechos.

Fernando Osuna ha explicado que, después de que la juez haya estimado la demanda y reconocido la "legítima filiación" de su cliente, se celebrará un segundo juicio donde se determinará el reparto de la herencia. "Al no haber testamento porque murió rápido y joven, si se declara que tiene derechos hereditarios --la demandante--, la cantidad que recibiría sería la mitad de los bienes, porque se aplicaría el Código Civil", ha apuntado.

Según ha precisado el letrado, tras la muerta del rico terrateniente fue su hijo quien heredó todos los bienes, pero en este sentido ha mostrado su confianza en que "tenga que compartirlos" con la demandante después de que la Justicia "haya declarado que es su hermana y, por tanto, también hija del mismo padre".

En el juicio prestaron declaración tanto la demandante, que insistió en señalar que "siempre ha sabido" que el ganadero fallecido era su padre, como el único hijo de éste, que negó que Sofía Reguera sea su hermana, así como un total de 12 testigos y los dos peritos de Toxicología.

LA HISTORIA

La historia comenzó en 1947 en la localidad de El Coronil, cuando su madre, una "humilde" criada, comenzó una relación con el único hijo de la "rica" familia para la que trabajaba en una finca, relación que duró más de cuatro años, hasta que la mujer se quedó embarazada y la familia la convenció para que se volviera a su pueblo a dar a luz.

La familia del terrateniente le prometió que, "en breve", volvería a vivir con ellos "ya no como criada, sino como la legítima esposa de su hijo junto a su descendencia", pero tras ello esta familia concertó el matrimonio de su único hijo con una mujer de su misma clase social, de cuyo matrimonio sólo nació un hijo, actual y único heredero de unos bienes valorados en unos 15 millones de euros.

El abogado de la demandante ya señaló que, "aunque la historia de amor nunca se interrumpió", ya que el terrateniente "siguió viendo a la criada a escondidas durante muchos años y mantuvo interés" por la hija nacida de su relación, "nunca llegó a reconocerla como tal, debido tanto a su pronta muerta, acaecida en 1970, contando 47 años, como a la presión familiar ejercida".