Recogida de firmas contra el nuevo plan del lobo

tres ejemplares de lobo.

Varias organizaciones no gubernamentales han pedido la "inmediata" retirada del nuevo plan del lobo de Castilla y León para su revisión "en profundidad" y han iniciado una recogida de firmas online.

En concreto, WWF, Acenva, Ascel, Seo y Ecologistas en Acción se oponen al plan porque "no pretende asegurar la conservación de la especie en Castilla y León ni garantizar la coexistencia del lobo con las actividades humanas". Las organizaciones, en un comunicado recogido por Europa Press, consideran que el plan incumple la Directiva Hábitats de la Unión Europea, que obliga a garantizar el estado de conservación favorable de esta especie protegida.

 

También rechazan el documento por "falta de rigor científico" a la hora de realizar el censo de la población en la Comunidad y, en tercer lugar, por contemplar la caza como principal medida de gestión y no desarrollar otras "mucho más eficaces y fundamentales" para garantizar la coexistencia del lobo con el ser humanoLos ecologistas han recordado que uno de los principales avances de la Directiva Hábitats es que establece la base para la conservación de las especies y hábitats naturales e integra actividades humanas como la ganadería extensiva con la protección del lobo.

 

A este respecto, han incidido en que esta coexistencia es posible con herramientas de prevención que reduzcan los ataques, apostando por medidas como los perros guardianes, cerramientos o pastores eléctricos, además de fomentar la investigación y el desarrollo de nuevo métodos de prevención, y que se mantengan y mejoren las indemnizaciones por posibles daños a los ganaderos.

 

Sin embargo, han explicado que estas medidas de prevención propuestas por las organizaciones conservacionistas "chocan" con la "insistencia" de la Junta en proponer medidas de control cinegético en el desarrollo del Plan de conservación y gestión del lobo por el control cinegético.

 

OTRAS SOLUCIONES   

 

Para las ONG, esta medida "no es la solución" y recuerdan que existen varias zonas en los territorios al norte del Duero donde la especie ya se caza, sin que ello suponga que no haya conflictos. También rechazan que la Junta siga insistiendo en los 'controles poblacionales al sur del Duero', donde la especie está "estrictamente" protegida por las leyes españolas y europeas, en lugar de apostar por otras medidas de gestión, y califican este 'control poblacional' "eufemismo de eliminación", algo que de acuerdo a la normativa se podría producir solo en circunstancias excepcionales, justificando con datos científicos la medida, y siempre que no existiese otra solución satisfactoria.

 

 

Las organizaciones advierten, además, "que no hay ninguna voluntad y no se propone ninguna medida para reducir la mortalidad ilegal de la especie, que puede llegar a alcanzar el 50 por ciento de los lobos que son abatidos". Asimismo señalan la falta de interés de la Junta por coordinar esfuerzos y actuaciones con otras comunidades y países vecinos para facilitar la expansión de la especie hacia el sur y oeste, como obliga la UE.

 

Por último, han lamentado que este nuevo Plan no se base en ningún estudio científico fiable, puesto que se refiere al censo de 2001, y se marca como objetivo mantener el número de manadas en 149, que son las censadas hace 13 años. La Junta ha elaborado un nuevo censo durante 2012 y 2013 y esta Primavera tiene previsto dar a conocer los datos sobre la presencia del lobo en la Comunidad.

 

Sin embargo, al mismo tiempo, habla de un crecimiento de la población del 37 por ciento y utiliza una metodología de censo "poco científica y no comparable con los censos anteriores", lo que supondría la existencia de más de 200 manadas. Para las ONG, este baile de cifras indica que pretende reducir la población de lobo en la región, lo que consideran "inaceptable".