Rechazadas las enmiendas de totalidad de CHA e IU a la ley de uso y protección de las lenguas de Aragón

La consejera Dolores Serrat en el pleno de las Cortes
Suprime la denominación de aragonés y catalán y se recoge la existencia de lenguas aragonesas con modalidades lingüísticas propias


ZARAGOZA, 13 (EUROPA PRESS)

El pleno de las Cortes de Aragón ha rechazado sendas enmiendas a la totalidad presentadas por CHA e IU al proyecto de ley de uso, protección y promoción de las lenguas y modalidades lingüísticas propias de Aragón, incluyendo la de IU, además, un texto alternativo.

La enmienda a la totalidad de CHA ha sido apoyada por este grupo y por el PSOE e IU, con 27 votos, y rechazada por los grupos que sostienen al Gobierno autonómico, PP y PAR, que han sumado 34 votos, y la de IU ha recibido el voto a favor del propio grupo y de CHA (siete votos) y en contra de PP, PAR y PSOE (56 votos). El grupo socialista ha rechazado la cooficialidad que recogía el texto alternativo presentado por IU.

La consejera de Educación, Universidad, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón, Dolores Serrat, ha defendido ante la Cámara el proyecto de ley, que "faculta para todo, pero no impone nada, busca unir y no dividir", "sin coacción, ni imposición" y que apoya "la voluntariedad".

Serrat ha recalcado que uno de los objetivos del proyecto de ley es "evitar que las lenguas y modalidades lingüistas propias puedan estar a merced de organismos reguladores ajenos a nuestra Comunidad autónoma", así como defender su uso y protección, promoción y difusión, para recalcar que "las lenguas habladas en Aragón son inequívocamente aragonesas".

En este sentido, ha apuntado que "en Aragón, junto al castellano, se hablan lenguas y modalidades lingüísticas propias", por lo que el proyecto de ley del Gobierno no habla de aragonés y catalán, como hace la actual ley de lenguas en vigor, aprobada en 2009, sino que define la existencia de una lengua aragonesa propia de la zona pirenaica y prepirenaica y otra de la zona oriental, ambas con sus modalidades lingüísticas.

A este respecto, la consejera Serrat ha comentado que el proyecto de ley "reconoce la pluralidad lingüística de Aragón" y el derecho de uso de los hablantes de las lenguas y modalidades lingüísticas propias "y promoverá su recuperación y enseñanza en las zonas de utilización preferente", además de crear la Academia Aragonesa de la Lengua.

ENMIENDAS A LA TOTALIDAD

La diputada de CHA, Nieves Ibeas, ha asegurado que "existe riesgo evidente de desprotección del patrimonio" ya que "en el momento en que entre en vigor esta reforma", supondrá "la sentencia de muerte para el aragonés", para considerar un "insulto a la inteligencia" afirmar que "lengua aragonesa es todo lo que se habla en Aragón que no sea castellano", algo que "no tiene el más mínimo soporte filológico".

Ibeas ha reivindicado "la existencia de tres lenguas con tres realidades diferentes" en Aragón, un "privilegio al que no debemos renunciar, sino incentivar", con la cooficialidad del castellano y aragonés en todo Aragón y del catalán y el castellano "donde ya se utiliza el catalán de manera habitual y cotidiana" y ha señalado que el aragonés "necesita una normalización" y que "se incremente su uso" para evitar su desaparición.

Finalmente, ha explicado que "hubo un tiempo en Aragón en que había consenso" y "estábamos de acuerdo en la existencia de tres lenguas", como se recoge en el Dictamen sobre política lingüística en Aragón, aprobado en las Cortes autonómicas en 1997 sin ningún voto en contra, pero "el consenso se rompió por intereses electoralistas" del PP y el PAR ante una "vena anticatalana", cuando se aprobó el Estatuto de Autonomía de 2007, donde no se quiso nombrar explícitamente las tres lenguas, ha relatado.

El diputado de IU, Adolfo Barrena, ha pedido la retirada del proyecto de ley porque "no respeta ni cumple" la Constitución ni el Estatuto de Autonomía puesto que "no reconoce la realidad trilingüe de Aragón, ni los derechos de esa parte de la población, aunque sea minoritaria", para recalcar que "se legisla para proteger derechos, no para recortarlos o cercenarlos, como ustedes quieren hacer".

En este sentido, ha subrayado que "los derechos no son voluntarios", sino que "se reconocen y se facilita que se cumplan", para defender su texto alternativo como oportunidad para "el debate y la participación" y se ha preguntado "por qué no podemos recuperar las posiciones del Dictamen que salió por unanimidad" en las Cortes, al tiempo que ha lamentado la "intoxicadora campaña de la derecha de que queremos catalanizar Aragón", para opinar que no hay que confundir idioma con territorio.

IMPOSICIÓN DEL CATALÁN

La diputada del PP, María José Ferrando, ha rechazado "la utilización de la lengua como instrumento de confrontación e imposición del catalán y la fabla, que los aragoneses no reconocen y que arriesgan la supervivencia de un patrimonio que es verdaderamente el nuestro y debe ser protegido y potenciado" y ha pedido "respetar los sentimientos de los hablantes, que son los protagonistas", para rechazar la cooficialidad del catalán y el aragonés.

La diputada del PSOE, Maite Pérez, ha reconocido que este es un asunto "complejo", si bien "no sé si esta es la mejor manera de resolverlo", ha dicho en relación al proyecto de ley presentado por el Gobierno, para enfatizar que su partido es "contrario a la cooficialidad y partidario de la voluntariedad y del respeto del derecho" y ha precisado que la ley aragonesa de Patrimonio reconoce el aragonés y el catalán como lenguas propias de la Comunidad.

La diputada del PAR, María Herrero, ha estimado que la ley actualmente en vigor "rompió un acuerdo muy mayoritario alcanzado en las Cortes en el Estatuto de 2007" y creó "fractura social", mientras que con el nuevo proyecto de ley "todos pueden sentirse cómodos", texto que ha requerido "negociaciones y acuerdos" entre los dos grupos que apoyan al Gobierno "y el PAR no comparte al cien por cien la postura del PP".

Ha agregado que su grupo defiende "el reconocimiento legal de que existen lenguas aragonesas, con sus modalidades lingüísticas" y apoya "una ley que preserve, proteja y mantenga las lenguas aragonesas, el reconocimiento de los derechos lingüísticos, una educación voluntaria de nuestras lenguas aragonesas" y la existencia de una lengua aragonesa propia de la zona oriental, con sus modalidades, y una lengua aragonesa propia de las áreas pirenaica y prepirenaica, con sus modalidades, ha apostillado.