Rajoy viaja nueve años atrás y vuelve a dar un mitin subido a un banco

El presidente rememora el mitin que dio en 2006 en Benavente, en el que se tuvo que subir a un banco para hacerse oír en medio de una protesta sindical. Este martes lo ha repetido en su primera visita nueve años después a esta localidad zamorana.

"En Benavente @marianorajoy subido a un banco de un parque nueve años después. Mucho calor de la gente @PPopular". Así tuiteaba el vicesecretario de organización del PP, Fernando Martínez Maíllo (@martinezmaillo), este martes por la tarde una imagen que se repite, que está separada por nueve años y que se podría considerar historia de la política, dos momentos de la carrera política del presidente del Gobierno que busca la reelección y que ha parado su precampaña en la localidad zamorana de Benavente. Y que lo ha hecho subido al banco y sin el 'incordio' de la UGT.

 

La percepción de Martínez Maíllo es imprescindible porque el que fuera presidente de la Diputación de Zamora es uno de los pocos que ha sido testigo de las dos veces que todo un presidente del Gobierno se ha tenido que subir a un banco para dar su mitin en una misma localidad. Eso sí, las circunstancias eran muy diferentes. En julio de 2006 Rajoy había acudido a la localidad zamorana de Benavente para un acto, pero fue recibido con pitos y gritos de un numeroso grupo de sindicalistas que «reventaron» la visita programada. Protestaban por un tema de la mesa de sanidad y obligaron a Rajoy, que entonces no era presidente, a cambiar su recorrido y a terminar su mitin subido a un banco de un céntrico parque de la localidad, el de la Mota.

 

Imagen de la cuenta de Twitter de Martínez Maíllo con la foto del mitin de Rajoy nueve años atrás subido a un banco en Benavente.

 

El líder popular criticó entonces que "siempre que voy a algún lado me mandan a los de la UGT", pero terminó su mitin allí subido, sin micrófono ni atril, ni siquiera con los folios de un discurso.

 

Este 1 de diciembre, y en el mismo parque, Rajoy se ha vuelto a subir a un banco para dar un mitin y de nuevo estaba allí Martínez Maíllo. El uno es ahora presidente y el zamorano, uno de sus más directos colaboradores, y quien sabe si ministro si el presidente revalida cargo. La intervención, por descontado, ha sido más tranquila. Hacía mucho frío, pero no había ni rastro de la UGT. En su lugar, un millar de simpatizantes que han asistido de nuevo a la icónica estampa del banco.

 

Ha habido, como nueve años atrás, cambio de recorrido, pero con un resultado muy diferente. el alcalde de Benavente, el socialista Luciano Huerga, que esperó en vano al presidente del Gobierno la puerta del Parador con el fin de obsequiarle con la Carta Puebla de Benavente, un documento de 1167 escrito por Fernando II. Sin embargo, un cambio en el itinerario a pie impidió al regidor dar el obsequio al presidente del Gobierno.